13/6/15

 
 
En un año en el que se  ha estrenado la segunda parte de Los Vengadores y que tiene nuevas entregas de franquicias como Star Wars, Misión Imposible o Terminator, era sin lugar a dudas la cuarta parte de Jurassic Park la película que más ganas tenía de ver. 22 años después de maravillarme en los cines de mi barrio y de acojonarme al ver al Tiranosaurio Rex perseguir un jeep u observar lo cabrones que pueden llegar a ser los velociraptores… tenía ganas de repetir esa sensación en el cine, volver a ser un crío y, señores, Jurassic World lo ha conseguido.

Ya no tenemos en el asiendo del director a Steven Spielberg, circunstancia con la que salimos ganando a todas luces, porque al Rey Midas de Hollywood se le ha ido la pinza con el tema de la familia y los traumas padre-hijo desde hace tres lustros, pero oigan, que sigue produciendo a través de su productora Amblin, así que la pasta al menos está asegurada. Tampoco les voy a engañar, Jurassic World es una peli con niños, pero no llega a los límites del ridículo de la cría gimnasta que pudimos ver en The Lost World o de El único superviviente de Jurassic Park 3. Aquí serán parte importante de la trama, pero no el deus ex para que se resuelva todo.


Colin Trevorrow dirige su segundo largo tras la simpática "Seguridad no garantizada” y ganamos con el cambio, pero ojo porque si alguien busca algo diferente a la original Jurassic Park no lo va a encontrar por ningún sitio. Estamos ante la misma película, más grande, más burra, algo más violenta y mucho más espectacular.

Me atrevo a decir incluso que superior en algunos momentos, es una película hecha a la medida de los niños que crecimos con la saga original, que vivimos el boom de los dinosaurios de los años 90 o bien para niños de ahora, para los que todo esto es nuevo y novedoso. Jurassic World apela poderosamente a la nostalgia desde el momento en que a los pocos minutos de comenzar el filme, escuchamos la banda sonora de John Williams sampleada por el cada vez más en alza (aunque algo irregular para mi gusto) Michael Giacchino.


Hay pasajes de la película que están grabados en los mismos lugares que Jurassic Park, hay un memorial al gran John Hammod y varias citas que aluden directamente a su figura “No hemos reparado en gastos”. Además de que en cierto momento de la trama llegarán a una ubicación de sobra conocida por todos. Incluso hay fotogramas clavados y situaciones idénticas como el “momento” Tiranosaurio.

Es más si se ha visto cualquiera de los trailers que han acompañado la promoción de la película, en ellos aparecen la mayoría de los momentos “boca abierta” que veremos en Jurassic World, aunque luego hay más sorpresas (fans de los tiburones jurásicos, estáis de enhorabuena) y un ritmo que nos dejará pegados durante las dos horas que dura la cinta y sin pestañear.


Llegados a este punto ¿es recomendable Jurassic World? Pues totalmente, porque al margen de la nostalgia, es una película de aventuras para toda la familia sumamente disfrutable y divertida e incluso me atrevería a decir que un buen reflejo de la industria del entretenimiento en general y del cine en particular, con su necesidad de hacerlo todo “más grande”, “más real” y sobre todo “más lucrativo”. Ya que el motivo para crear al nuevo dinosaurio Indominus Rex es porque hace 22 años los dinosaurios eran una novedad y ahora en el siglo veintiuno se necesita algo nuevo.

¿Nostalgia dicen?
Jurassic World ha llegado a las pantallas más de diez años después que su anterior entrega y durante todo este tiempo se ha hablado mucho de posibles secuelas, casi siempre relacionando la acción militar y los dinosaurios para que estos puedan ser utilizados como armas. Parte de todo esto, pero sin llegar a algunos extremos surrealistas que se habían planteado, se ha aprovechado y así hay varios personajes militares en la trama o la aparición de Ingen (que están en la saga de The Lost World) con sus intereses siempre financieros.

La película además nos ofrece a un Chris Pratt en estado de gloria, actor todoterreno que siempre sabe dar una personalidad única a sus personajes, divertido y correcto a partes iguales. También aparece Omar Sy, pero vamos que si su rol lo hubiera hecho un mocho de fregar nos habríamos quedad igual. Por último podemos ver a Vincent D’onofrio como el “malo”, otro crak de la interpretación que se come lo que le echen.


No lo duden, si saben entrar en el juego que plantea Jurassic World no se sentirán defraudados y habrán pagado la entrada con mucho gusto.

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