22/10/18


El cine tiene algo especial imposible de describir. El modo en que nos llega, nos atrapa y nos inspira. Cómo podemos sentir más cariño por personajes no reales que acabamos de conocer hace un par de horas que por personas de verdad que nos cruzamos a diario en nuestras vidas. El poder de sus imágenes, capaz de cambiarnos la vida de un modo inimaginable.

El cine nos lleva a algunos a peregrinar cada año a Sitges durante 10 días. A gastar dinero en alojamiento, a comer mal y dormir poco. Siempre con una sonrisa en los labios, sintiendo que merece la pena. Que si por nosotros fuera nos quedaríamos a vivir allí, a las puertas del Auditori, para viajar a mil mundos diferentes en el interior del cine. Aplaudiendo, disfrutando, soñando.

Pues en cierto modo de esto habla el excelente documental "Desenterrando Sad Hill".


Hagamos un poco de historia. Estamos en 1966 y Sergio Leone se encuentra en España, rodando la mítica película "El bueno, el feo y el malo". La filmación tiene lugar sobre todo en Almería, pero Leone se desplaza a Burgos para rodar una de las escenas cumbres: la del cementerio. Escena que, por cierto, ocupaba poco más de una página en el guión, pero que el director convirtió en unos 20 vibrantes minutos de película.

Pasa el tiempo y el falso cementerio, construido sólo para la película, es abandonado. Hasta que muchos años más tarde, unos cuantos integrantes de una asociación cultural localizan el lugar exacto en el que fue levantado y deciden llevar a cabo una pequeña gran locura: limpiar el terreno y devolverle el esplendor de antaño.


Al principio sólo son unos pocos, pero con el tiempo se les empieza a sumar más gente. Y una vez que logran dejar impoluto el lugar (más de cuatro décadas de abandono, pues como que se notan) se lanzan a una nueva aventura: colocar miles de cruces en las tumbas y darle al lugar un aspecto imponente de cara al 50 aniversario de la película.

Más aún, mientras llevan a cabo toda esta labor se les une el cineasta Guillermo de Oliveira, que primero decide documentar el proceso y posteriormente llega a la conclusión de que esta iniciativa se puede convertir en un gran documental para la gran pantalla. Uno que aúna la historia de estos fans de la película con curiosas historias sobre el rodaje, el recuerdo de algunas de las personas que participaron y todo ello salpicado con entrevistas a personalidades tan importantes como el cineasta Joe Dante, el cantante de Metallica James Hetfield (reconocido fan de la película), el biógrafo de Sergio Leone Sir Christopher Frayling, el mítico Ennio Morricone...e incluso Clint Eastwood, que protagoniza uno de los momentos más emotivos del film (no tanto por lo que cuenta, siempre interesante, sino por las reacciones que desencadena su intervención).


No voy a entrar en más detalles sobre la historia (ni la del rodaje de "El bueno, el feo y el malo", ni sobre el periplo de la Asociación) porque todo eso se cuenta magníficamente en el documental. Lo que sí quiero recalcar es que, tanto si son fans del film de Leone como si no, si sienten pasión por el cine, si sienten pasión por algo en la vida, deberían ver este documental.

Porque, como decía al principio, si bien es cierto que "Desenterrando Sad Hill" habla de un lugar concreto en el que se rodó una película en concreto, en realidad su mensaje es universal. Habla de la ilusión, de los sueños compartidos. De la determinación y de que, cuando nos proponemos algo, los seres humanos somos capaces de lograr cualquier cosa.


Este documental es una carta de amor a todos los que somos fans de algo. Nos reconforta, nos explica que no estamos solos, que lo que sentimos es universal. Que nuestras aficiones (en este caso el cine) son capaces de unirnos y conectarnos con personas de todo el mundo, a las que quizás nunca hayamos visto, pero con la que tenemos fuertes vínculos. Porque los sueños tienen el poder de forjar amistades imperecederas.

"Desenterrando Sad Hill" es un documental emocionante y emotivo, hecho con mucho cariño. Un cariño que se nota en pantalla y que te hace sentirse partícipe del proyecto. De la idea de esos "locos" que un día decidieron que querían recuperar un trozo de su infancia y compartirlo con el mundo. Que no se achantaron ante las adversidades, que decidieron hacer caso a su instinto, a lo que les pedía el corazón, descubriendo por el camino que el suyo era un sueño compartido por muchos. El documental demuestra que sí, que ilusionarse por algo siempre merece la pena.


La buena noticia, además, es que la película ya se ha estrenado en salas comerciales, así que no hay excusa para no ir al cine a verla. Creo que les tocará el corazón. Sé que conmigo lo hizo.





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