25/10/15


Tercera jornada, tercer madrugón. Esta vez para ver "Maggie". la película en  la que Arnold Schwarzenneger, en vez de liarse a ostias con los zombis, prefiere poner mirada triste y demostrar que, bien dirigido, hasta puede ser un buen actor.

"Maggie", para los que no lo sepan, narra la historia de una chica (Abigail Breslin) que tras ser infectada se va convirtiendo progresivamente en zombi, para desesperación de su padre (el ex gobernador de California). La crítica de nuevo es de mi compañero y amigo Txema, así que permítanme dar aquí mi opinión personal sobre la película: algo lenta, pero desde luego muy recomendable. Zombis como excusas para hablar de seres humanos, en una historia intimista y emotiva.


Desde luego es mucho mejor que "Baskin", que venía con el hype de que iba a ser una de las pelis del festival (porque al parecer se basa en un cortometraje que debe ser la leche) pero que, a la hora de la verdad, es un coñazo. Un grupo de policías que llegan a una casa extraña en la que empiezan a tener visiones raras. Y, como no podía ser de otro modo, el final es de esos que te dejan exclamando, como diría Krusty el payaso...


Me pierdo "SPL 2: A time for consequences" porque, aunque lo intento, aún no tengo el don de la ubicuidad. Y me da rabia, porque tenía muchas ganas y porque el propio Simon Yam me la recomendó fervorosamente. Me temo que me tocará verla en pantalla pequeña.


Lo que sí logro ver es el documental "I am your father", el excepcional trabajo de Marcos Cabotá y Toni Bestard que cuenta la historia de David Prowse, el hombre que estaba detrás del casco de Darth Vader (y a quien George Lucas le hizo una putada de las gordas, al sustituirle sin avisar por otro actor en la única escena, en "El retorno del Jedi", en la que se le ve el rostro).

Se trata de un trabajo fascinante que hará las delicias de todos los seguidores de "La guerra de las galaxias" (a nosotros es que en esta página no nos gusta...apenas...sólo hay que ver que no estamos hablando nada de "Episodio VII"). Pero ojo, que también es muy recomendables para esos herejes a los que ni les va ni les viene la saga, porque la historia que cuenta es fascinante. Y no quiero destripar nada (así me lo pidieron sus directores), pero el documental tiene sus sorpresillas...


Como viene siendo habitual, tenemos la de cal y la de arena. Porque "The Hallow", con su historia de familia luchando contra bosque maldito empeñado en quitarles a su hijo pequeño, es un peñazo de proporciones épicas. Hago todo lo posible por prestarle atención, pero al final los párpados se me empiezan a cerrar.

Es una de estas historias pequeñas, con reparto reducido, con presupuesto limitado, que al no tener un planteamiento novedoso, ni una puesta en escena interesante, ni nada que la haga sobresalir...pues eso, que le deseo que encuentre su público, pero está claro que yo no lo soy.


Ver "The Hallow" pone en peligro que encuentre sitio para la Master Class de Oliver Stone, pero al final todo sale bien y logro ver en directo a uno de los grandes del séptimo arte, aunque sus últimas películas no estén a la altura de sus títulos clásicos (ya saben, "Platoon", "Nacido el cuatro de julio", "JFK"... aunque mi favorita, no sabría explicar por qué, siempre ha sido "Un domingo cualquiera". Y no me avergüenza admitirlo, porque me parece un peliculón).

Oliver Stone habla de política, del libro que está presentando (como Paco Umbral), de "JFK"... y aún saca tiempo para echar pestes contra Dino De Laurentis (y explicar cómo masacraron su guión para "Conan el Bárbaro") y admitir su afición a las películas de terror extremas japonesas. Lo dicho, una charla de lo más interesante.


Pero, volviendo a las películas, aún me quedan dos antes de acabar la jornada. "Love and piece" es la primera de las tres películas de Sion Sono presentes en esta edición, y desde luego no me defrauda. Pero me sorprende, eso sí.

Porque el director, que está como unas maracas (para qué buscar formas sutiles de decirlo) y que viene de hacer pelis como el drama erótico "Guilty of pleasure" o el thriller "Cold Fish", se descuelga con una película familiar sobre un pobre diablo que quiere triunfar en el mundo de la música, para lo que cuenta con la ayuda de una tortuga gigante que le compone las canciones.

No estoy de broma, ese es el argumento de la peli. Junto a una reflexión sobre la amistad, ser uno mismo, la importancia del amor...y todas esas cosas que uno jamás esperaría encontrar en una película de Siono. Sorpresas te da la vida (y tanto; esperen a que llegue el momento de hablar de "Tag" o "The virgin psychics, sus otros dos films).


Por último, de madrugada, veo la divertida "Deathgasm", una comedia de terror con heavies, demonios, tías buenas del instituto, jugadores de rol... La trama sigue a dos colegas que montan un grupo de música y que deciden usar una partitura de una antigua estrella del rock, pero que resulta que esa melodía abre las puertas del infierno.

A ver, suena más irreverente de lo que realmente es. Por más que haya quien se escandalice (en Londres hubo grupos cristianos que organizaron una protesta...para regocijo del director, que me dijo que así conseguían publicidad) es una simple broma inofensiva, con algunos gags muy inspirados (ese video musical...) y que hace que me vaya a la cama con un buen sabor de boca.


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