10/3/18



Que gusto da cuando ves que una película que en principio puede ser más modesta alguien se la juega y la distribuye a nivel nacional en las grandes salas. Todos queremos grandes estrenos, con grandes actores y actrices, muchos efectos especiales, lo que sabe todo el mundo que será un taquillazo vamos. Pero luego quedan tantas pequeñas, entre comillas, historias que aportan tanto al cine y que muchas veces no tienen salida a nivel internacional. Por suerte este no ha sido el caso.

Ahora se hablará de esta película, pero algunos ya tuvimos la suerte de verla en Sitges 2017, uno de los grandes festivales que sirven, y de que manera, para promocionar estas películas.

Hay peros en esta cinta, no es el culmen del dinamismo, puede parecer un poco reiterativa en sus ideas, pero la verdad es que igual soy un poco ñoño no se, pero me pareció una película que sólo puedo describir como bonita.

La historia trata del acoso escolar a la que se ve sometida una alumna sorda ( Shōko Nishimiya ) por parte de uno de sus compañeros ( Shōya Ishida ) que verá como sus acciones influyen en su futuro.

Gran banda sonora que ayuda mucho a ese rollo bonito del que os hablaba.

Desde luego no es la mejor película de animación de la historia, pero merece la pena y mucho ir a verla al cine.


3/2/18


Hay que adelantarse en todo, y en el cine aún más. Aunque muchas de estas películas tardarán en llegar a nuestros cines, queremos que se os vaya haciendo la boca agua y podáis preparar el calendario para lo que viene. Como ya sabeís las distribuidoras tienen mucho que decir, pero en principio esto es lo más destacado que está previsto para los próximos meses.

Tomb Rider:

Angelina se fue, pero Lara Croft se queda para hacernos vivir una nueva aventura. Ahora será la actriz sueca Alicia Vikander la que tendrá que hacer todas las cabriolas del mundo, este papel siempre es muy exigente físicamente, para .... pero si pudo con Bourne esta chica puede con todo.



Dead Pool 2:

Quiero verla ya, ya, ya!!!! De todas las películas que hay para este año es la que espero con más ganas, quiero volver a ver a Ryan Reynolds liándola, ese lenguaje tan sutil, ese modo de actuar tan tierno...ese superhéroe tan diferente por el que hemos apostado con tan buen tino.

De momento vamos tirando con el Tráiler ( muy convencional también :-). Espero que no sea una decepción porque cuando pones el listón muy alto...ya sabeís un gran poder conlleva una gran responsabilidad...



Ready Player One:

Todos sabemos que Steven Spielberg es un genio que lo mismo te hace un dramón, una peli de guerra o una película de Ciencia Ficción, o todo a la vez. Pero la verdad es que la parte de ficción es la que más me gusta, y en este caso pinta muy bien.

Un mundo virtual ( que por desgracia es a lo que nos espera ) y una gran recompensa económica, aunque la recompensa en realidad es el control de la no realidad, aunque al final acaba siendo la realidad, ( que lío ).

No se si es un rollo plan Avatar o GTAV, la verdad es que me da igual, es el señor Spielberg haciendo Sci Fy y eso no me lo puedo perder.



Han Solo: A Star Wars Story

No se que decir, no se si va a ser un apaño o una gran historia pero estamos hablando de Star Wars y de mi personaje favorito, que más se puede pedir. Que la fuerza nos acompañe.





Y ya estamos con el volumen 3 del maravilloso universo Marvel y lo que nos queda...


1. Avengers: Age of Ultron

Tras la "separación" del equipo  de los Vengadores, toca reunirse de nuevo ante la amenaza de Ultrón, una inteligencia artificial con muy mala uva. Máquinas inteligentes con una mezcla de experimentación con humanos y un tema que ya hemos visto también en el universo DC, cuando intentas salvar el mundo hay daños colaterales difíciles de asumir.
Muy acertad la entrada de "Visión" en la historia.



2. Ant Man

Poco a poco se van incluyendo nuevos personajes con historias separadas pero que van guiando el camino a lo que será una peli de Marvel con tropecientos mil superhéroes en una misma escena. Ya lo vereís, ya...

Lo cierto es que este nuevo personaje nos ofrece una peli bastante divertida. Típico perdedor con ganas de recuperar a su familia y que por una oferta de el gran Michael Douglas se acaba convirtiendo en un héroe que va para largo...de momento ya está próxima a llegar a los cines la segunda parte ( además es que Paul Rudd me cae simpático desde que salía en Friends :-)



3. Capitán América: Civil War

Pues vale, aceptamos que se meta dentro de la línea del Capitán América, pero vamos que con el mogollón de personajes que incluye casi podría ser un Vengadores 3 versión extendida.

Visualmente es una auténtica pasada ver como se zurran los dos bandos, casi no caben más superhéroes en una misma secuencia ( bueno sí caben, lo vereís próximamente ). Y además ya se ve como Disney sigue con sus negocietes incorporando, muy acertadamente, a Tom Holland alias Spiderman  en la historia. Y ya así sin querer metemos a Black Panther para lo que pueda venir...



4.Doctor Extraño

Mira que me suena raro Doctor Extraño, queda más bonito Doctor Strange no? Bueno, lo importante es que incorporamos al gran hechicero al lío. Película entretenida, un poco mareante en algunas escenas, pero es que la supuesta realidad, las distintas dimensiones, es lo que tiene.

Benedict Cumberbatch ( mira que se puede tener un apellido más fácil como García ) al cual adoramos da vida al personaje.


17/12/17




Como ya dijimos en el anterior artículo sobre este tema el universo Marvel es muy grande, y como además es rentable, pues cada vez lo va a ser más. Y teniendo en cuenta la posible compra de parte de Fox por Disney...

Seguimos con la guía para que podaís ver las películas de una forma más o menos conexionada.

1. Ironman 3

Personalmente la que más me ha gustado de la saga del hombre de acero, con un Tony Stark que debe luchar contra el malvado Mandarín ( con un Ben Kingsley como siempre muy grande, y este caso bastante divertido ).

Interesante la trama real de la película sobre las posibilidades de la modificación del cuerpo humano para la posible cura de ciertos problemas hasta la fecha imposibles de solucionar y los limites de las mismas.



2. Thor: el mundo oscuro

Secuela de la película del 2011 que tampoco me parece para tirar cohetes, pero que para pasar un rato entretenido no está mal.

Mismos personajes encabezados por Chris Hemsworth, Natalie Portman y  tal vez uno de los mejores personajes de la saga ( que en la tercera parte de Thor ya me conquistó definitivamente ) Tom Hiddleston haciendo del amable hermanito Loki.



3. Capitan America: El soldado de invierno

Segunda vez que el Vengador más patriota de todos ( por algo es el primero ) da nombre a la película de Marvel, con aparición de nuevo de Scarlett, sólo por ver a esta mujer haciendo de Viuda Negra ya merece la pena pagar la entrada al cine.

De nuevo se aprovecha el elenco de actores/personajes disponibles incluyendo a Nick Furia, y entra en escena Falcon, que dará más guerra en posteriores películas. Hay que aprovechar lo máximo a los actores con contrato no?


4. Guardianes de la Galaxia

Hasta la aparición de la tercera entrega de Thor la que más me había hecho reir ( ahora mismo las pondría a la par y añadiría el Volumen 2 de este genial grupo de guardianes ).

El grupo de supuestos héroes difiere de lo típico de Marvel ( sin llegar al nivel de Masacre por supuesto ) y cada uno aporta a su manera algo diferente a la película. Lo cierto es que son personajes que se hacen carismáticos y a los que se les coge cariño. Tanto Groot como Rocket me parecen simplemente geniales ( y por si alguien no lo sabe a ambos les ponen la voz actores de mucho renombre, al primero Vin Diesel y al segundo Bradley Cooper, casi nada )


4/11/17


Esto se acaba. Última jornada, que más bien pareció un epílogo, sobre todo después del listón tan alto que dejó el día anterior. Un día sin grandes películas lo que, unido a la tristeza de tener que decir adiós a Sitges (ya les he dicho que uno tiene sentimientos encontrados; quiere que acabe todo y no quieres que acabe nunca) me dejó un regusto agridulce.

Paradójicamente la primera película del día, "The Lodgers", es la cinta de la gala de clausura. A ver, tiene sentido, sobre todo porque después vino la rueda de prensa y es un poco absurda darla sin que nadie haya visto el film (es algo habitual en todos los festivales).


Es "The Lodgers" (una pequeña historia sobre maldiciones en una casa alejada) una buena película? Sí. ¿Es material para la clausura? Lo siento, pero no, sobre todo cuando este año comenzamos fuerte con "La forma del agua".

Quiero decir, la peli de Brian O'Malley está muy bien rodada, sabe sacar partido a sus recursos (es un film de bajo presupuesto), la atmósfera es cojonuda y David Bradley y Charlotte Vega están geniales. Pero en conjunto es una historia demasiado pequeña como para tener el honor de clausurar Sitges. A mí, siento decirlo, me supo a poco (aunque visto lo que se ha proyectado en ediciones anteriores me doy con un canto en los dientes, que aún me acuerdo de esa cosa, "Into the forest", con la que nos castigaron no hace mucho. Qué puto horror).


Lo mismo que he dicho de "The Lodgers" sirve para "The Brink", cinta oriental adrenalínica (ya las echaba de menos, que este año aún no había logrado ver ninguna de esa clase en el festival) sobre poli decidido a hacer lo que haga falta para capturar a unos contrabandistas de oro. A ver, te lo pasas bien, es entretenida y se olvida con una facilidad pasmosa.


Un poco mejor es "What happened to Monday?", cinta distópica con Noomi Rapace dando vida a siete hermanas gemelas distintas en un mundo en el que uno no debería tener hermanos, con lo que básicamente lo que hacen es turnarse para vivir una única vida (de ahí que sus nombres sean Monday, Tuesday, Wednesday...). Pero claro, cuando una de ellas desaparece, el resto de hermanas se ponen nerviosas, sobre todo cuando queda claro que alguien va a por ellas...

La película es curiosa y entretenida. Y punto. No sé, quizás a estas alturas ya estoy cansado o quizás aún sigo pensando en las cintas del día anterior, pero lo cierto es que tampoco me quedo maravillado. Porque una vez pasados los primeros minutos, con su original planteamiento, el resto de la peli es bastante convencional, con buenos muy buenos, malos muy malos y alguna que otra sorpresa que, a poco que seas amante del género, ves venir de lejos.


Pero oye, que la cosa no está nada mal. Y además se dejan ver en la cinta Willem Dafoe y Glen Close, dos de esos actores realmente buenos que de vez en cuando coquetean con productos más comerciales que a priori no les pegan ni en pintura (lo de Dafoe viene de más atrás, que para algo fue el Power Ranger...digo El Duende Verde del Spiderman de Raimi, pero ver a Close en cintas como ésta o "Los guardianes de la Galaxia" la verdad es que me tiene totalmente descolocado, para qué negarlo. Pero bueno, imagino que todo el mundo tiene derecho a pasárselo bien...y a cobrar un buen cheque por un papel que no les exige ningún esfuerzo. Quién soy yo para criticarlo).

Y llegamos a la parte más dura, porque la última película que vi en Sitges, técnicamente hablando, fue "The Super"...aunque "ver" no se ajusta demasiado a la realidad.


Hablemos claro, "The super" es un subproducto. Uno de los peores que yo he visto en Sitges en una década que llevo viniendo al festival. Una peli de Antena 3 de sobremesa, pero en malo y con Val Kilmer demostrando que si alguna vez fue un buen actor, esos tiempos han quedado muy, pero que muy atrás.

La cosa es que tenía entrevista concertada (con los directores de "Leatherface") que casi me coincidía con el final de la película (que encima empezó tarde), así que yo estaba muy nervioso, porque odio irme de la sala antes del final (no lo hago jamás) y porque temía perderme los últimos minutos de algo bueno. Bien, gracias al cielo mis preocupaciones se desvanecieron muy rápidamente. Creo que no tardé ni 20 minutos en darme cuenta que la peli era tan mala que no iba a pasar nada por echarme a dormir. Y cuando me desperté, media hora más tarde, decidí que para qué seguir pasándolo mal y me fui a tomar un café y esperar pacientemente a que fuera mi turno para la entrevista.

Creo que con esto está todo dicho. Podría hacer un esfuerzo por intentar explicarles de qué iba la película, pero no voy a desperdiciar mi tiempo ni el suyo. Infame.


Tanto me duele acabar la última crítica de Sitges con esta película que he decidido añadir una más que no vi en Sitges (era la peli sorpresa de un maratón para el que no tenía entrada...ni cuerpo para resistir toda la noche) pero sí en San Sebastián. Me refiero a "The disaster artist", esa maravilla de James Franco sobre el rodaje de la película "The room".

"The disaster artist" es divertida pero no irrespetuosa. Lo que es difícil centrándose en una película tan rematadamente mala como "The room" y en un personaje tan estrambótico como Tommy Wiseau. Pero James Franco sale del embolado y con nota, detrás y delante de las cámaras. Si la película es genial, su interpretación de Wiseau es sencillamente magisttral. Si no le nominan al Oscar será uno de los mayores escándalos de la década (si por mí fuera, directamente le daría la estatuilla).

"The disaster artist" sí es un buen modo de concluir el resumen de Sitges 2017. Un festival mítico que cumple 50 años (que se dice pronto) y al que llevo acudiendo desde hace más de una década.


Seré sincero: no sé si volveré el año que viene. No sólo porque estoy algo cansado (no del festival,  es el lugar en el que he pasado algunos de los mejores días de mi vida, gracias a una programación de primera...y un equipo humano de matrícula, tanto cuando era sólo un aficionado como en los años que he venido acreditado). Pero es que 10 años son muchos años.

Además, y he aquí la última bomba, ni siquiera sé que va a pasar con la web. Los lectores asiduos saben que a lo largo de los años hemos pasado por malos momentos (básicamente porque servidor escribe el 95% de los artículos...y a veces la vida real se interpone en tu pasión). Y ahora, justo al terminar Sitges, me he embarcado en un proyecto de televisión como director (la primera vez que dirijo un programa, bien por mí) que me mantendrá alejado de todoocio3d al menos los próximos 8 meses.


Así que, ya ven, el futuro es incierto. En cualquier caso ha sido un auténtico placer. No sé, quizás si todo sale bien podamos relanzar la página con Sitges 2018 (sería la leche). Si no como profesional (que entiendo que no pueden acreditar a cualquiera, sobre todo cuando está 8 meses fuera del mercado) sí como fan...si finalmente voy a Sitges.

En cualquier caso ustedes sí deberían ir. Es el primer festival de cine al que acudí en mi vida, porque ya entonces sabía que tenía algo mágico, especial, único. 10 años después sé que no me equivoqué. Y sigo pensando lo mismo. De modo que, pase lo que pase, gracias por todo, Sitges. Por esta edición, por las últimas 10, por las diez siguientes.



3/11/17


Penúltima jornada y para mí la más importante de todas, llena de PELICULONES. En plural (bueno, dos, pero menudas dos joyas).

Curiosamente no meto dentro de esa categoría a "Jupiter's Moon", que a la postre resultó vencedora como mejor película de Sitges 2018. Sinceramente no lo habría dicho ni en un millón de años (y a tenor de las reacciones de los presentes, creo que buena parte de los periodistas tampoco comparten el criterio del jurado).


Esta película de tipo con poderes mezclada con drama social sobre refugiados en los países del este no está exenta de virtudes, pero al final, en mi opinión, le falta foco para convertirse en una gran película. Es demasiado fantasiosa para tomársela en serio y demasiado seria como para disfrutarla como producto del género fantástico. Al final se queda en tierra de nadie, de manera que tanto los elementos del cine syfy como su estética realista, por separado, terminan sacando de la película al espectador (al menos a mí), que no sabe con qué parte quedarse.

La mezcla de géneros es siempre terreno pantanoso. A veces funciona ("Colossal", que mezclaba monstruos gigantes con un drama intimista sobre la violencia de género pero la cosa funcionaba perfectamente) y a veces, como en el caso de "Jupiter's Moon", no lo hace. Por lo menos en la peli sale la maravillosa Monika Balsai, la protagonista de esa obra maestra que es "Liza the fox-fairy".


Tampoco es especialmente brillante "Happy death day", esa comedia de terror sobre una chica que revive una y otra el día de su asesinato tratando de descubrir quién es el culpable. Esta versión de "Atrapado en el tiempo" (hablando de obras maestras) pero en clave de slasher es simpática, pero poco más.

La trama es eso de lo que hablamos a veces, una buena idea que luego resulta que no tiene tanto recorrido como uno pensaba al principio, y las supuestas escenas divertidas de la película en realidad no lo son tanto. Y claro, si partimos de una premisa no tan original, la trama detectivesca es de andar por casa y sus chistes son de segundo de primaria...pues no hace daño, no es terrible, pero tampoco pasará a la historia. Ah, y escribe Scott Lobdell, el guionista de comics. Quienes hayan leído sus trabajos (a excepción de "Generación X") entenderán por qué tampoco había que pedirle peras al olmo.


Pero en la tercera película del día todo mejora. Hasta límites insospechados. Porque llega "Brisgby Bear". No sólo la mejor película de Sitges, sino también del año. Dudo que en lo que resta de 2017 vea algo que me conmueva más. Es posible que pasen años hasta que dé con una película tan redonda.

Por cosas como estas adoro Sitges. A ver, adoro Sitges por muchos motivos, pero me refiero a que siempre logra sorprenderte con una cinta que se presenta sin hacer ruido, sin hype, apenas sin información, que parece sólo una más de la lista, y de repente se convierte en algo maravilloso. Me pasó con  "The invitation" (que la vi de casualidad), me pasó con "Pet" (que no me llamaba la atención, ni en el Frighfest ni en Sitges, y luego ¡la Virgen!), me pasó con "Summer Camp" (pereza, pereza...hasta que salí de la sala convertido en su fan número uno) y me ha pasado con esta película, obra de un guionista del Saturday Night Live, y se nota.


No quiero contar mucho sobre "Brigsby Bear", pero sí es necesario hacer mención a algo que puede parecer un spoiler, aunque sucede en los cinco primeros minutos de película (yo de todos modos lo aviso por si quieres saltarse este párrafo y el siguiente). La película narra la historia de un joven que vive con sus padres en casa, en un futuro postapocalíptico que impide la vida en el exterior...sólo que todo es mentira. En realidad sus progenitores (genial Mark Hammill) no son tales sino que le secuestraron de pequeño y todo lo que le han contado es mentira.

El chico vuelve entonces con su familia, pero le costará adaptarse a su nueva vida. No porque sea tonto, en absoluto (para entendernos no es un "Forrest Gump"·), pero ya tiene que ser jodido habituarse a un mundo completamente distinto al que uno ha conocido, descubriendo que todo lo que creías saber (no sobre tu familia solo, sino porque la vida en sí) es mentira. Así que la película sigue las andanzas de este desorientado chico por encontrar su camino, en el que tendrá una gran importancia el show del Oso Brigsby con el que creció.

La película es perfecta, tal cual. Es divertida sin ser estúpida. Es dramática sin cargar las tintas. Y tiene corazón. Mucho corazón. Sus personajes son enternecedores y te hacen sonreír y recuperar, aunque sea momentáneamente, la fe en el ser humano.


En comparación, "Jojo's Bizarre Adventures", la adaptación del manga filmada por Takashi Miike (segunda peli en Sitges, segundo manga. Hecho de menos sus primeras y arriesgadas películas, para qué negarlo) es bastante inferior. A decir verdad gran parte de la gracia es que la película se rodó en Sitges, con lo que muchas de sus localizaciones son fácilmente reconocibles...aunque con letreros japoneses sustituyendo a los catalanes, eso sí.

Esa nota simpática (el "Japón sitgeniano") y el cariño que siento por Miike son lo que me impide hacer sangre de una película que, sin ser mala, sí que resulta bastante aburrida y desde luego muy inferior a "Blade of the inmortal". No he leído el manga sobre esta familia con poderes que se enfrenta a amenazas de todo tipo, pero confío en que sea un poco mejor que su adaptación a la gran pantalla.


Lo bueno es que terminamos la jornada con un magnífico sabor de boca gracias a "How to talk to girls at parties", la fantástica adaptación del relato corto de Neil Gaiman, productor de la película y a quien se hace un divertido guiño.

A ver, por mucho John Cameron Mitchell ("Hedwinf and the angry inch") que estuviera detrás de las cámaras y por mucha Elle Fanning que la protagonizara, la cosa, visto su trailer, tenía una pinta espantosa. Sobre todo porque adoro ese relato corto, es uno de mis favoritos de todos los tiempos, y lo que prometía el avance promocional se parecía como un huevo a una castaña. Aparte de que el relato es genial pero se me hacía difícil entender cómo podía dar como para todo un largometraje.

Y entonces ves la peli y flipas. Porque la primera mitad es una adaptación fidedigna, maravillosa, con un gusto exquisito, del relato. Y la segunda mitad es realidad es como una expansión del mismo que no sólo no desentona sino que hace que todo sea más redondo. Acostumbrado a trailers que me prometen algo mejor de lo que luego es la película, en este caso creo que habría que despedir al tipo que perpetró (esa es la palabra) el avance.


De modo que esta historia con tintes punks sobre un chico que conoce a una chica que en realidad no es lo que parece ser (es lo que tiene equivocarse de fiesta, que acabas en la sede de unos extraterrestes que están de visita intentando entender a los humanos) es divertida, es tierna y sobre todo consecuente.

Así sí que da gusto irse a dormir. Han hecho falta 9 días, pero por fin Sitges me ha dado absolutamente todo lo que esperaba del mejor festival del mundo.




2/11/17


Entramos en la recta final, con posiblemente la jornada más descafeinada del festival (aunque para compensar hay una obra maestra). Los hados quisieron que este día sólo me interesaran dos películas y una serie, a lo que añadiré otro título que no vi en Sitges porque ya lo había visto en San Sebastián. Y me lo podía haber saltado, para qué negarlo.

Pero basta de ser tan negativo y vamos a lo nuestro. La jornada comenzó con "Errementari", película rodada en euskera con producción ejecutiva de Álex de la Iglesia, basada en una vieja leyenda sobre un misterioso herrero con poderes sobrenaturales, una niña y un demonio.


"Errementari" es una de esas cintas a las que le viene muy bien eso de tardar un par de semanas en hablar de ella, porque en caliente habría dicho, para qué negarlo, que es muy floja (en realidad habría usado un término más chungo). Pero cuando la dejas reposar, te das cuenta de que en el fondo no es tan mala. Lo que no la convierte en una gran cinta, tampoco nos pasemos, pero sí que tiene el suficiente mimo y es lo suficientemente original como para darle una oportunidad.

A ver, es una peli de bajo presupuesto (por mucho Alex de la Iglesia que ronde por ahí), al director se le nota que es su primera peli y los efectos son un poco de andar por casa. Pero el resultado final es digno, y la elección de los desconocidos (al menos para un servidor) actores termina siendo un gran acierto de casting, hasta el punto de que ni siquiera la niña termina resultando especialmente cargante (cuando lo habitual es que los quieras matar a todos; y a los españoles más aún).


Pero el plato fuerte del día, del mes y del año es "Survival family", obra maestra sin paliativos de Shinobu Yaguchi. De nuevo no sólo de lo mejor de Sitges sino de lo que llevamos de año en general. 

Yaguchi ya me había maravillado años atrás con "Robo G", una de esas películas que nunca recomendaré lo suficiente. Pero es que"Survival family" no se queda atrás. La historia sigue a una típica familia japonesa (madre ama de casa, padre ausente siempre en su oficina, niños adictos a las tecnologías) que de repente ven cómo la electricidad se pierde en todo Japón. Lo que tiene consecuencias más desastrosas de lo que uno podría pensar en un primer momento, y les lleva a decidir emigrar hasta un pequeño pueblo costero donde vive el padre de la señora, y donde están convencidos de que podrán sobrevivir a pesar de la falta de electricidad.


La película funciona a múltiples niveles. De entrada es una interesante llamada de atención al modo en que actualmente dependemos de la tecnología. Porque una de las cosas que mejor hace la película es ahondar en las consecuencias que tendría que nos quedáramos sin electricidad. Desde las más evidentes (teléfonos y cosas así) hasta algunas que seguro que nunca nos hemos planteado. Déjenme que se lo resuma: sin electricidad colapsaríamos como sociedad. Yo particularmente no creo que pudiera sobrevivir más allá del primer mes.

Yaguchi no deja pasar la oportunidad de meter el dedo en la yaga, pero centra su atención en los cuatro protagonistas. Personas que poco a poco tendrán que aprender a desenvolverse de un modo que creían imposible. Que tendrán que poner a prueba sus límites y que, sobre todo, aprenderán a conectar de nuevo, de verdad, como familia. Es una historia llena de sentimientos que no se hace nada empalagosa. 

Una joya se mire por donde se mire.


Igualmente magnífico, aunque sea para la pequeña pantalla, es el primer capítulo de "La zona", la nueva serie de Movistar creada por los artífices de "Crematorio", los hermanos Sánchez-Cabezudo. Sí, ya sé que a estas alturas deberían estar superados comentarios como éste, pero para que lo entiendan, digamos que la factura técnica de la serie no tiene nada que envidiar al de las producciones americanas.

Y claro, si a eso le sumamos un reparto de altura con Eduard Fernández, Alexandra Jiménez, Emma Suárez (que sale muy poquito, confío en que en los siguientes capítulos veamos más de ella, sobre todo porque es una actriz que me fascina) y muchos otros grandes intérpretes, pues creo que estamos ante uno de los grandes productos de la temporada.


Que, todo sea dicho, en Sitges en otra sesión se pudieron ver también los capítulos 2 al 4, pero ahí ya pasé. Porque si me veo la mitad de la serie en un día y luego tengo que esperar dos meses hasta el capítulo 5 en la tele me iba a dar algo.

(A todas estas, la serie trata sobre un asesinato en un lugar radioactivo de Asturias donde años atrás se produjo un accidente en una central nuclear. Pero mi descripción es penosa en comparación a lo buena que es la serie, ya se los digo, así que quédense con que hay un misterio, un asesinato y una gran descripción de personajes).


Aunque aproveché el resto de la tarde para pasear por Sitges, hacer entrevistas y descansar (que esas cosas también cuentan, aunque no hable de ello) voy a aprovechar para dedicar unas líneas a "Fireworks", película de animación que vi en San Sebastián y que algunos comparaban con "Your name". Supongo que la comparativa era de bromistas o responsables de marketing, porque todo lo bueno que tenía la película de Shinkai lo tiene de aburrido y cutre "Fireworks".

Más aún. Soy un enamorado de las pelis de animación asiáticas. Vi el film rodeado de otros fanáticos de la animación. A ninguno nos gustó. Así que, una vez hecha la no-recomendación, tampoco hace falta entrar en más detalles.





Sí, ya sé que esta crítica hubiera sido ideal para la noche de Halloween, pero bueno, sólo llego con dos días de retraso (no me hagan empezar a hablar de nuevo de lo difícil que es sacar tiempo para escribir, que empiezo a sentirme en una especie de círculo vicioso).

Pero al menos la espera creo que ha merecido la pena, porque hoy toca hablar de una de esas cintas que compensan su bajo presupuesto con una dosis extra de ilusión, inteligencia y un gran conocimiento del género (y del oficio). Así es "The terror of Hallow's Eve", una de las gratas sorpresas de este Sitges 2017 que, incomprensiblemente (al menos para el que aquí suscribe) tuvo su estreno en la sección Brigadoon y no como parte de la programación estándar.

A ver, no seré yo quien tire piedras contra Brigadoon (que siempre hace un trabajo ejemplar). Pero, siendo sinceros, la película que nos ocupa no sólo merecía ser proyectada en los grandes cines (si no el Auditori, como mínimo el Retiro) sino que además, siendo sinceros, es superior a algunas de las propuestas de la sección oficial.


En cualquier caso, lo importante ahora es hablar de "The terror of Hallow's Eve". Una película de terror-terror, con un aroma muy clásico (sí, ochentero), y que puede acabar siendo el principio de una larga saga, protagonizada por un tan peculiar como inquietante ser llamado "The Trickster".

Situémonos. Tim es un joven creativo, sensible, amante del género del terror y que, por desgracia, no encaja muy bien en el pueblo en el que tiene la desgracia de vivir. Que es la forma elegante de decir que sufre no sólo la incomprensión de sus vecinos (lo que ya de por sí es malo), sino también el bullying de los matones del instituto (lo que sin duda es mucho peor). Y el hecho de que su madre sea demasiado protectora con él y luche todas sus batallas, aunque es algo admirable y que está claro que hace con la mejor voluntad, la verdad es que en realidad sólo sirve para empeorar las cosas.


Un día, después de recibir otra paliza, Tim conoce a un curioso personaje: el ya citado "Trickster", un ser en apariencia inofensivo que sólo quiere ayudarle concediéndole un deseo. Pero ¿saben eso de tener cuidado con lo que se desea? Pues aquí se aplica a las mil maravillas, porque Tim quiere venganza por lo sucedido, pero lo que no termina de calibrar es la sed de sangre de su nuevo amigo sobrenatural, que tiene ideas mucho más radicales que las del joven sobre lo que significa ajustar cuentas con los matones...y con todo el que se cruza en su camino.

"The terror of Hallow's Eve" es, como decía, una carta de amor al género, a las películas de los años 70 y 80 (que queda reflejado en los efectos especiales de la película, mucho más enfocados a lo que se conoce como "efectos prácticos" (es decir, marionetas y trucos de toda la vida) que al uso del CGI sin el que hoy día muchos directores parecen no saber vivir). Una historia que sigue fielmente los patrones del género pero que, al mismo tiempo, sabe cómo introducir algunas pequeñas novedades que le confieren una identidad propia (y de lo más interesante).


Tras un primer acto digamos "convencional", la película comienza a volverse más oscura de lo que uno podría imaginarse. Sin dejar de ser fiel a sí misma, sí que hay ciertas cuestiones en su desarrollo que no son las que cabría esperar. Es decir, si eres aficionado al género, conoces las claves, sabes lo que va a pasar a cada momento. Pero aquí hay un punto, un momento concreto, en el que piensas "ey, esto no me lo esperaba". Y hasta aquí puedo leer.

Todo ello es posible gracias a la labor detrás de las cámaras de Todd Tucker, en su debut como director en el género (sólo había dirigido otra película antes, "Chucho monstruoso", que no es precisamente material para Sitges) pero curtido en mil batallas gracias a su dilatada carrera en los departamentos de maquillaje y efectos visuales en grandes producciones como "Watchmen", "Geostorm" o "Apocalypto", por citar tan sólo tres ejemplos.


Tucker pone en práctica no sólo todo lo que ha aprendido sobre cómo hacer que un presupuesto ínfimo luzca maravillosamente en la pantalla, sino que además se rodea de un equipo de primer nivel, empezando por el ya imprescindible Doug Jones, que aquí pone rasgos y voz (algo no tan habitual) al  malvado Trickster, que a primera vista parece un primo lejano de Dobby, el elfo doméstico de Harry Potter, pero que poco a poco va dejando atrás esa apariencia inofensiva y casi lastimosa para revelarse como una figura terrorífica con la que sería mejor no tener tratos.

Pero la película no es sólo Doug Jones (que hace doblete, por cierto, ya que también interpreta a un espantapájaros), puesto que el resto del casting también está a la altura, con mención especial al protagonista, Caleb Thomas, y a su madre en la pantalla, Sarah Lancaster a la que muchos recordarán por su papel en la serie "Chuck". ¡Qué diablos, si incluso hay un cameo del gran Eric Roberts!


"The terror of Hallow's Eve" es una historia sobrenatural de muerte y destinos trágicos, que pese a todo no renuncia a hablar también de temas sociales como el bullying (la película dice estar basada en hechos reales, algo que obviamente me hizo sonreír - no es la primera peli de terror que usa esa estrategia falsa - ...hasta que descubrí que en este caso sí que era cierta, pero no la parte sobrenatural sino la de los abusos, ya que está basada en los recuerdos del propio director, que sufrió acoso de niño. Mira tú por dónde, al final fue él quien rió el último, y tanto que me alegro).

No obstante, no nos engañemos. El director puede haber aprovechado la oportunidad para exorcizar algunos demonios, pero su cinta no intenta ser una crítica social, sino un divertimento para todos los que hemos crecido amando el género del terror. Para los que sabemos que cuando alguien se ofrece a ayudarte a que te vengues de tus enemigos, por bonito que parezca en realidad nada bueno puede salir de ahí.


En sus muy ajustados 80 minutos no hay tiempo para el aburrimiento. Es una montaña rusa llena de momentos escalofriantes que incluso dejan la puerta abierta para una segunda parte en la que Todd Tucker admite que ya ha pensado...y yo admito que me encantaría verla. Al final The Trickster también ha logrado engatusarme a mí.



1/11/17


Toca celebrar que llevamos ya una semana aquí en Sitges, viendo películas hasta que me sangren los ojos, con otras cuatro nuevas propuestas en las que, como viene siendo habitual, hay de todo un poco. Aunque, eso sí, no salgo del cine queriendo arrancarme los ojos en ninguna de las sesiones, lo que ya de por sí es una buena señal.

Comenzamos por "Stephanie", que tiene como director al ínclito Akiva Goldsman (guionista competente pero el que, seamos sinceros, asocio con algunas de las mayores aberraciones de la historia del cine, como "Batman y Robin") y protagonizada por la siempre interesante Anna Torv, la prota de "Fringe" que siempre he creído que merecía mejor suerte en Hollywood.


"Stephanie" narra la historia de una niña con poderes al cuidado de unos padres sobreprotectores. Lo que no está tan claro es si la protegen a ella del mundo...o al mundo de ella. Seamos sinceros, la película es entretenida, pero no deja de ser un episodio alargado de "En los límites de la realidad". Si en vez de durar 80 minutos Goldsman lo hubiera condensado en un capítulo de 25, habría contado lo mismo pero le habría quedado mucho más redondo. Aún así, no me quejo, ya que como digo es bastante entretenida.

La siguiente peli es la joya del día y otra de las obras maestras del festival: "Lu over the wall", película de animación del mismo responsable de "Night is short, walk on girl" (dos pelis en Sitges y las dos maravillosas; necesito conocer a Masaaki Yuasa).


Si la otra cinta era una comedia alocada, ésta es una historia más profunda con la música como telón de fondo y protagonizada por, a mí que no me jodan, la primera del Ponyo de Miyazaki. Lo que no lo digo como crítica, es más, el hecho de que por momentos me recuerde a esa obra maestra del estudio Ghibli me parece algo maravilloso.

Pues bien, aquí tenemos historia de amistad entre un niño y una especie de criatura marina tan inocente como curiosa y divertida, la Lu del título, con la que termina formando un vínculo musical (si quitan la última parte ¿verdad que parece que estamos hablando de un remake/secuela de "Ponyo"? No, si ya les decía yo...)


Si tuviera que ponerle un "pero" al film, por eso de ser quisquilloso, es que quizás es un pelín demasiado larga. Vamos, que le recortas 15 minutos y no sólo no pasa nada sino que todos lo agradecemos. Pero es una pequeña apreciación sin importancia ya que, larga o no, la película es una delicia visual y además tiene ese algo tan importante y que tan bien entienden los japoneses: corazón.

A partir de aquí, vamos cuesta abajo en el día. Primero con "Hostile", que es una de esas películas que no es mala ni buena, sino todo lo contrario. Un producto inofensivo, una de esas pelis que, como ya he comentado en alguna ocasión, ves en Sitges, lo pasas bien en la sala, y unos años más tarde eres incapaz de recordar. Lo que tampoco es nada malo. No se puede tener 200 obras maestras cada año.


"Hostile" es una película pequeña consciente de sus limitaciones y que, en un futuro postapocalíptico sin recursos y con monstruos rondando por ahí (lo que permite a nuestro Javier Botet cobrar un nuevo cheque) nos narra la historia de una chica cuyo coche colisiona y que queda por la noche a merced de alguno de estos monstruos...o de seres humanos que muchas veces son incluso peores. Y mientras pasa la noche, la chica aprovecha para recordar toda su vida en flashbacks, empezando por los momentos previos a que el mundo se fuera a la mierda.

No es especialmente original (yo diría que hasta un poco ñoña, abusando del melodrama) pero está bien hecha. Así que quizás sea porque con la edad me voy volviendo indulgente, pero en definitiva que, sin ser nada del otro mundo, tampoco está mal. Y además es corta, lo que siempre se agradece.


La última peli del día viene a cargo de otro de los fijos del festival, el japonés Kiyosi Kurosawa ("Pulse") que en "before the vanish" se pasa al terreno de la ciencia ficción, contándonos una invasión extraterrestre a cargo de seres que, como si fuera "La invasión de los ultracuerpos", se van apoderando de diversos humanos.

Pero si conocen aunque sea mínimamente la filmografía del director, entenderán que la película no va exactamente por los derroteros que uno podría suponer. Es decir, que no hay acción, terror ni ninguno de los clichés del género, sino una reflexión metafísica y poética sobre el ser humano y la importancia del amor como fuerza motora, mezclado con un particular sentido del humor, marca de la casa.


Pero es que, aunque no sea su mejor película, no se puede negar que Kurosawa es fiel a sí mismo. Sus películas siempre son extrañas, bizarras, y aunque suele jugar con el género del terror y de la ciencia ficción, rara vez le da al espectador lo que éste quizás espera, sino que utiliza estos puntos de partida para reflexionar sobre lo que verdaderamente le interesa a él, que es el ser humano. Y lo hace de manera pausada (algún malintencionado podría decir que "algo falta de ritmo", ejem), fría, sin dejar que la narración se desboque en ningún momento.

Particularmente no soy un gran fan de su trabajo. Pero no porque me parezca un mal director (al contrario, creo que tiene mucho talento) sino porque yo no soy su público objetivo. A mí me tiran las gamberradas, los blockbusters, el terror extremo. Y la poesía, a eso de la medianoche cuando llevas una semana aquí, se hace un poco cuesta arriba.


Y aún así no puedo dejar de recomendarla. Porque "Before the vanish" no es mala. Simplemente no es del todo para mí...y menos a esas horas. Eso sí, tiene alguna secuencia realmente antológica.



31/10/17


Cuando se pasa el ecuador de Sitges, suceden dos cosas muy curiosas. La primera es que descubres que eres feliz y que no quieres irte nunca. La segunda, que empiezas a tener ganas de que todo acabe, porque tu cerebro empieza a estar muy al límite.

Pero estoy divagando, y aquí se trata de hablar de las películas del festival. Cuya mañana comenzó con la proyección de "La piel fría", que es justo lo contrario de lo que pasaba con "Revenge". Esto es, no he encontrado a nadie a quien le haya gustado la cinta de Xavier Gens, pero yo admito que me lo pasé en grande.


Quizás porque, a diferencia de otros trabajos del director, éste me parece más maduro, más contenido (y con una carga dramática y romántica de lo más interesante). Quizás sea por la presencia de una irreconocible Aura Garrido en el reparto. O porque la historia de hombres abandonados en un faro que se tienen que enfrentar a unos extraños seres del mar me cautivó (dicho así suena a delirio de serie B, pero no, no van por ahí los derroteros). 

En cualquier caso, como la peli no tardará en llegar a las salas, les animo a que la vean, sabiendo de antemano que posiblemente mi opinión sea cada vez más y más minoritaria. Pero es que me gustó, qué coño.


Desde luego me gustó mucho más que "Maus" (no la novela gráfica de Spiegelman, ojalá), peli sobre deseos, muerte y heridas psicológicas de la guerra en un bosque Bosnio, donde una pareja se pierde y encuentra a unos tipos que parecen chungos pero que demuestran que no hay que dejarse llevar por la primera impresión...o quizás sí.

Como pasaba con "Black Hollow Cage", admito que "Maus" tiene algo y que intenta contar una historia compleja sirviéndose de la mezcla entre realidad y ficción y dejando muchas cosas abiertas a la interpretación. Lo malo es que yo no tenía un día como para estar interpretando nada, así que a media película desconecté. Y para cuando regresé mentalmente, admito que el final tampoco lo entendí del todo. Ni falta que hizo, no es algo que me vaya a quitar el sueño.


Mucho más curiosa es la cinta asiática "A day", una especie de "Atrapado en el tiempo" pero en versión dramática, en la que un hombre revive una y otra vez el mismo día en el que su hija muere en un accidente de tráfico, intentando salvarla.

La peli empieza bien, pero cuando llevas 40 minutos te preguntas cómo se las va a arreglar el director para mantener la tensión durante el resto del metraje. Pues bien, el muy cabrito lo consigue, con una vuelta de tuerca inesperada que añade profundidad a la historia y hace que el ritmo no decaiga. Una muestra más de excelente cine de género coreano que recomiendo fervorosamente.


La de cal, la de arena. Porque "Sweet Virgina", pese a lo mucho que lo intenta Jon Bertnhal (qué grande es su "Castigador") es un coñazo se mire por donde se mire. Una de estas películas indies donde la gente habla mucho, mucho, demasiado, y todo tiene ese aspecto como un tanto irreal, que debería ser fascinante pero que no, que en el fondo es una castaña. A ver, hacer algo como "Fargo" no es nada fácil, tienen que darse una multitud de factores que aquí no se dan.

Este tipo de películas en las que en realidad no pasa nada y cuyo argumento se puede resumir en una servilleta de papel necesitan unos actores en estado de gracia y, sobre todo, unos diálogos cautivadores. Aquí los actores están correctos, pero tampoco es el papel de sus vidas. Y los diálogos son de lo más olvidables (no puedo dejar de acordarme de la gran "Comanchería"; eso sí que eran diálogos memorables) de modo que con 0 de 2 poco se puede esperar.


Y así llegamos a la última peli del día, la primera de mis dos citas de este año con el gran Takashi Miike (que también presentaba "The mole song 2", pero en un maratón nocturno que, lo intenté, pero fui incapaz de resistir con los ojos abiertos y me fui al hotel. Una pena). 

La peli en cuestión era "Blade of the inmortal", adaptación de un famoso manga (otro más que añadir a la lista) y que, sin ser de lo mejor de su producción, sí que está bastante currado. A ver, no llega al nivel de sus "13 asesinos", pero tampoco es "Terra Formars". Está muy bien rodado (genial el uso del blanco y negro durante algunas partes de la película) y ofrece todo lo que uno espera de una peli de Miike: acción, sangre, humor extraño y personajes que te terminan calando.


La cosa es que ir a Sitges y no ver una peli de Miike se me hace raro. Pero con el tiempo todas se me empiezan a mezclar, y de aquí a unos meses tendré que consultar internet para ser capaz de explicar toda la trama (guerrero inmortal que intenta expiar sus pecados, por si se lo están preguntando). ¿Significa eso que no me gustó? Todo lo contrario. Pero es que servidor es fan irredento de Miike, así que mi opinión al respecto hay que ponerla en cuarentena.

Pero sí, es una muy buena película (quizás un pelín larga). Eso sí, como no he leído el manga no sabría decir cómo de buena es la adaptación. Algún día tendré que ponerme y comprobarlo...