24/4/17


Admito que siento un especial cariño por Animayo. No sólo porque se celebra en mi ciudad, Las Palmas de Gran Canaria (aunque en los últimos años haya comenzado a extenderse por otros puntos de la geografía española - Barcelona, Madrid - y del mundo entero - Los Ángeles, Mumbai, Lisboa -) sino porque además cada año se las ingenia para traer invitados cuyos nombres quizás no sean conocidos por el gran público, pero que trabajan en producciones de primera categoría y cuyas conferencias siempre resultan de lo más interesantes (de "La Guerra de las galaxias" a "Juego de tronos", pasando por todo lo que se puedan imaginar).

En el pasado, siempre que he podido, he intentado asistir a las conferencias que se celebran en el CICCA, ya no como periodista sino como aficionado de a pie. Y ha sido una experiencia magnífica que espero repetir la semana que viene...aunque por una vez luciendo una flamante acreditación.

Rueda de prensa de Animayo 2017 celebrada en el Cabildo de Gran Canaria

Pero vamos a lo importante. El festival Animayo (que ahora ya no es un festival, sino una Cumbre Internacional de animación, efectos visuales y videojuegos) alcanza este año su edición número 12. Y lo hace, como es habitual en el certamen dirigido por Damián Perea, superándose un año más y sorprendiendo a todo el mundo.

En este caso su gran baza es que por primera vez, no sólo en su historia, sino en la de cualquier festival (o cumbre, o como quieran llamarlo) de estas características, Animayo ha decidido cambiar su programación para dedicarlo íntegramente a las mujeres, de manera que todos los invitados de este año serán de género femenino.

Como ocurre en estos casos, sería fácil entrar en el eterno debate: los habrá quienes aplaudan la medida y los que lo consideren una simple acción de marketing destinada a generar titulares. Pero lo cierto es que, si uno echa un vistazo al curriculum de las invitadas, directamente es que ya no hay discusión posible: menudo cartel que trae Animayo este año.


Dicho de otro modo, y para que quede muy clarito: las invitadas no estarán en Las Palmas de Gran Canaria por ser mujeres, sino por ser unas profesionales como la copa de un pino, con unas trayectorias envidiables...y además resulta que son mujeres (pero vamos, que lo que las define es su soberbio trabajo).

Atención, que la lista no tiene desperdicio:

Riannon Delanoy. (Walt Disney Animation Studios) "Character Animator" en películas como "Vaiana", "Zootrópolis", "Frozen", "Big Hero 6"... (Casi nada)

Silvia Pompei. (Fox Television Animation) "Character Layout Artist"  en una serie que quizás les suene... ¿Los Simpson? (Damian Perea ya dijo en la rueda de prensa que llevaba años queriendo que la mítica serie tuviera presencia en Animayo, y que por fin ha llegado el momento),

Laura Bethencourt. (Telson, Ilion Animation Studios). Esta grancanaria ha sido "Production Supervisor" en cintas como "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cahondo", "Extraterrestre", "Lobos de Arga"...

Carolina Jiménez García. (Layout Scanline, Double Negative, Weta Digital, MPC. VFX). "Artist - Layout" en cintas de "escasa repercusión" como "El Hobbit", "Guardianes de la Galaxia 2", "Prometheus", "Superman", "Star Trek Beyond"... (no, si ya les decía que este año las invitadas valen su peso en oro).


Celine Velasco. (Hybride, Animal Logic, Gobi Studio, Ilion Animation Studios). Esta "Senior CG Artist" ha trabajado en películas como "Los juegos del hambre", "Avatar", "The lego movie", "Destino final"....

Mercedes Rey. (Pyro Studios, Ilion Animation Studios, U-Tad). Contaremos con la presencia de la "Directora de relaciones institucionales y alianzas estratégicas" de películas como "Planet 51" o "Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo"

Jean Thoren. Que, para los que no lo sepan, es la directora de "The world animation magazine", una de las publicaciones más prestigiosas y longevas sobre el mundo de la animación y los efectos visuales (lleva en funcionamiento desde 1985).

Belly Ramírez. (Mr. Cohl, Zinkia Entertainment, Ilion Animation Studios). Ha trabajado como "Producción de animación" en "Planet 51", "La leyenda de los guardianes" o "Pocoyó", por poner algunos ejemplos.

Olga Szablewicz-Pisuk. (Platige Image). Su nombre quizás resulte difícil de pronunciar, pero los videojuegos en los que ha participado como "Visual Effects Supervisor" son de lo más conocidos: la saga de "The Witcher", "Skygorfe", "Another day of live"...

Y luego, para terminar, habrá tres representantes de la República Checa, país al que este año Animayo ha decidido prestar una especial atención. Ellas son:

Galina Miklínová. Ilustradora y Directora en proyectos como "Los Zampacalcetines" o "Harry Potter".

Aneta Zabková. Directora de animación e ilustradora ("Dobré jitro", "Pane Upire"... No, no voy a dármelas de listillo y admitiré que no me suenan de nada, pero seguro que su charla resulta de lo más interesante, y si no al tiempo).

Jaroslava Hynstova. Senior Programmer en el "Zlin Festival".


Además de las tradicionales charlas, también habrá Sección Oficial Internacional de Cortometrajes a Concurso (que se dividirá en cuatro proyecciones de una hora, a razón de una por día, más una extra de "Selección Oficial Internacional a Concurso Cinemáticas" también el miércoles). La gran novedad es que en esta ocasión las piezas españolas ganadoras pasarán automáticamente a la preselección de los Goya.

Por si fuera poco se celebrarán una serie de talleres de lo más interesantes, entre los que destacan uno dedicado a los Especialistas de cine, Iniciación al Modelado Z-Brush, Robótica para padres e hijos... Habrá una exposición dedicada a Lotte Reininger (pionera del cine de animación en Alemania), una muestra de cine de animación eslovaco hecho por mujeres, una zona dedicada a la realidad virtual... en realidad hay tantas y tantas actividades que lo mejor es que, si quieren consultar el listado completo (junto a sus correspondientes horarios), visiten la página web www.animayo.com.


Animayo 2017 comenzará oficialmente el miércoles 3 de mayo, aunque 24 horas antes ya calentará motores con la celebración de su primer taller ("Fabrica tu propio zampacalcetines") y la proyección en el Teatro Guiniguada de dos películas de animación japonesas de primer nivel: las maravillosas "Himno del corazón" y "Miss Hokusai" (que ya las haya visto no quita para que piense repetir y disfrutarlas de nuevo en pantalla grande).

Si están en Las Palmas la semana que viene, no deberían ni pensárselo: va a ser un Animayo muy, pero que muy interesante (y ahí estaremos nosotros para contárselo con todo lujo de detalles, lo prometo)




22/4/17




Hemos tenido un mes de abril movido, con varios estrenos importantes ( Pitufos, Power Rangers, Orbita 9, Life, la super taquillera Fast&Furious 8 y la esperadísima Guardianes de la Galaxia Volumen 2 que podría ser unos de los mejores estrenos del año, y que tal vez reviente las taquillas ), pero con afluencia de público menor de la deseada,  seguramente por la Semana Santa y el buen tiempo que ha habido.

Ahora toca ver las películas que vienen para Mayo a nuestros cines. Y la cosa no termina de convencernos, no es que sea un mes flojo, pero parece que nadie quería pelear con los dos grandes lanzamientos. No podemos poner todas, así que nos centraremos en las que más no llaman la atención, lo que llamamos nuestro TOP 5,  pero si veís que falta alguna importante para vosotros estamos abiertos a vuestros comentarios.

Vamos con nuestras películas destacadas:

5: Día de Patriotas:

Cuando hizo Boogie Nights ya me hizo seguirle, y con Ted ya fue mi mesías. Si Mark Wahlberg sale en una película la veo y punto ( ya se que no es muy lógico y puede que esta peli sea un truño, pero los caminos de Mark son inescrutables ).



4:Seoul Station

Ya sabeís que nos encanta el anime, el manga, y casi todo lo que venga de Korea. Como ya hicimos hace tiempo la crítica de esta película, que pusieron en el Festival de Sitges 2016, lo mejor es que Fran os lo cuente : Seoul Station



3: El Círculo ( The Circle )

Emma Watson y Tom Hanks, con esto ya partimos bien y nos da la impresión de que merece la pena ir al cine. Parece ser una mezcla de thriller y ciencia ficción muy relacionado con el mundo de las redes sociales y el mundo virtual en el que vivimos.



2: Piratas del Caribe: La Venganza de Salazar

Aquí la palabra que se me ocurre es escéptico. Esta saga lleva ya muchas películas y, aunque he de reconocer que me divierten, me entra la duda de si se va a poder sacar más jugo de esta máquina de hacer dinero. Lo cierto es que hace bastante desde la anterior aventura de Jack Sparrow así que vamos a darle una oportunidad.




1: Alien: Covenant

Vuelve una de las sagas referente del género de terror extraterrestre, y con el director que empezó todo.
Tras varias películas sobre nuestro mordisquitos favorito, incluidas las Vs Predator, etc, toma de nuevo las riendas Ridley Scott. Esto nos genera una gran expectación y también la duda de si podrá hacer algo tan increíblemente bueno como el Octavo Pasajero... Lo cierto es que si hacen una buena promoción hay millones de fieles de esta saga que abarrotarán los cines y podría ser uno de los pelotazos del año.

25/3/17



La verdad es que no soy un experto en Manga, he empezado muy tarde y apenas he leído algo de I am a Hero, Tokyo Ghoul, Monster  ( gracias Fran porque ya he pedido los tres siguientes y espero pedir los restantes ) y poco más... Pero lo que me hizo empezar con esto del Manga fue precisamente Death Note ( Mazinger Z aparte).

Imaginar que por un momento tienes el poder de acabar con todo lo malo, con asesinos, violadores, personas que deberían morir por ser una basura. Te vas creciendo en cada momento viendo como acaba con todos, como hace lo que todos en un momento en nuestra imaginación querríamos hacer. Y de pronto te enseñan la realidad, que cuando se tiene todo se nubla la cabeza y cambia la idea del bien y del mal por tu idea del bien y del mal.

Esto es lo que me encantó de este manga, serie, película. En Japón el estreno de la primera película fue una auténtica locura, según nuestra amiga Wikipedia estuvo 2 semanas liderando la taquilla.

La verdad es que cuando la empecé a ver sólo tenía una idea en mente: ¿ cómo demonios van a mostrar a Ryuk?




Y la verdad es que me sorprendió y para bien. Igual me pudo el estar entusiasmado con el Manga, pero Tatsuya Fujiwara me hizo ver realmente a Light, Shunji Fujimura era la imagen que tenía en mi mente de Watari. Erika Toda era esa dulce y maléfica Misa y sobre todo Kenichi Matsuyama qué es simplemente L. Era como verle en el Manga, un genio y un niño al mismo tiempo.



Y ahora Netflix se atreve a hacer una versión de lo que algunos vemos como una obra maestra. Y es ahora cuando empezamos a rezar porque sea una buena película, que refleje todo lo bueno del Manga, en definitiva que no se carguen algo tan maravilloso como Death Note. Ahora empieza lo duro, oriental VS occidental. Esta pelea se ha hecho tantas veces y con tantos resultados diferentes... Tengo amigos que ponen muy por encima la versión japonesa de The Ring de la americana y sin embargo yo me divertí mucho más con la americana. Otros se entusiasmaron con Los Juegos del Hambre, que para mí no es más que una mala versión con muchos párrafos más y mucho más dinero de Battle Royale ( que seguramente harán una versión occidental...pero si ya se hizo Hanger Games...pues no se ).



Volvemos al tema, ¿podrá hacer Netflix una versión que guste a los que no conocen la historia y a los que sí la conocen? Pues sintiéndolo mucho creo que no. Se ha criticado mucho que no haya ningún actor japonés en la película ( esto lo pongo de oídas porque no la he visto, pero me parece una estupidez del buenismo sin más, si cambias la historia para otro público la cambias y punto, yo simplemente la hubiera hecho con los mismos actores japoneses, pero es lo que hay ) Pero viendo el trailer creo que ese es el menor de los problemas.

El avance parece una especie de crepúsculo...por Dios que me equivoque pero parece que han convertido algo maravilloso en una historia para teenagers. Parece que se quiere que los que conocen la historia vean la película y ya está, e intentar captar a los más jóvenes con historias de amor de chicos paliduchos.

Tal vez me esté dejando llevar por la primera ( y malísima impresión ) del trailer, pero en mi interior quiero, de verdad, que lo que para mí es una historia de culto sea un exitazo y que ne sorprenda a mí y a todos los seguidores de Death Note. Tan cierto es que contrataré un mes de Netflix en agosto sólo para verla...y a rezar...

24/3/17


La zona de Triana, en Las Palmas de Gran Canaria, ha sido testigo esta mañana de la presencia de un visitante de lo más ilustre. Un hombre de gran talento, un showman nato con un innegable punto de locura, que ha derrochado simpatía y buen humor a raudales.

Me refiero, por supuesto, a Javier Gurruchaga, no a su alter ego, Donald Trump, de quien ha decidido disfrazarse porque, en sus propias palabras "si venía de mí mismo no me iba a comer un colín, y así al menos chupo un poco de cámara".


Es una declaración ingeniosa de un "enfant terrible" que está acostumbrado a decir cosas muy serias de forma aparentemente frívola. Entre comentarios ingeniosos y muecas de todos los colores (ha sacado a relucir el repertorio entero), el líder de la mítica Orquesta Mondragón ha hablado sobre lo preocupante del auge de Donald Trump, un mamarracho y un peligro público para el mundo entero (la frase funciona igual tanto si la entrecomillo como si no).

Entre las perlas que ha soltado Gurruchaga destacaría el momento en que ha dicho que en España no hay un equivalente a Trump "porque aquí hasta para eso somos mediocres, ningún político pasaría de simple figurante" o cuando ha fantaseado con ver al líder de Corea del Norte, "Kim Jum In, Chun Chun Chin o cómo diablos se llame" como Lehendakari, bailando la Ikurriña. 

Aunque el momento cumbre de la rueda de prensa ha sido cuando ha presentado su nueva canción, "Que viene Trump", que forma parte del repertorio de su nuevo show/concierto/espectáculo.


Porque en realidad toda esta parafernalia es la original forma que Gurruchaga ha elegido para presentar "Anda suelto Satanás", el espectáculo con el que conmemora sus 40 años sobre los escenarios y que está llevando de gira por España con su inseparable Orquesta Mondragón. Un potente directo que mañana sábado, a partir de las 20.30 horas, sonará en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria, y en el que el polifacético artista aparecerá de nuevo caracterizado como Donald Trump para interpretar dos canciones.



Para ser sinceros no creo que hiciera falta esta performance para llamar la atención de los medios, ya que Javier Gurruchaga, como tal, siempre despierta un gran interés de por sí. Pero es divertido asistir a cada una de sus nuevas y excéntricas locas ideas, de modo que no seré yo quien se queje por haber sido testigo de una presentación tan original.

Por 40 años más sobre los escenarios, señor Gurruchaga. Confío en que dure usted mucho, mucho, muchísimo más que el actual inquilino de la Casa Blanca. Aunque, como también apuntó, les esté dando mucho trabajo a los cómicos. Algo bueno debía traer  semejante despropósito, ¿no?

La Orquesta Mondragón ofrecerá un único concierto de "Anda suelto Satanás" en Las Palmas de Gran Canaria el sábado 25 de marzo, en el Teatro Cuyás, a partir de las 20.30. Las entradas, a partir de 15 euros, se pueden adquirir en la taquilla del teatro, en la web del teatro www.teatrocuyas.con y en entradas.com



17/3/17


El Teatro Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria inaugura hoy la segunda parte de su programación de la temporada. Y lo hace por todo lo alto, ya que cuenta con el nuevo montaje del gran Josep María Flotats, "Serlo o no; para acabar de una vez con la cuestión judía".

Escuchar a Flotats, que aquí hace doblete como director y protagonista, es toda una delicia. En una rueda de prensa que duró una hora pero que se pasó en un suspiro, tuvo a bien compartir toda clase de anécdotas e historias a cada cual más interesante.

Flotats, en su tercera visita al Teatro Cuyás, y la primera en más de una década, presenta en esta ocasión un texto del dramaturgo francés Jean-Claude Grumberg, autor desconocido en España pero que en su país goza de gran éxito. Y se decantó por esta obra porque, como él mismo admitió, "desde el primer momento se enamoró del material, casi como si se tratara de un espectador más".


A lo largo de su charla, este Caballero de las Artes y las Letras (uno de los muchos galardones que ha recibido en su dilatada y exitosa carrera) comenzó hablando del trasfondo de la obra, que narra la relación que establecen dos vecinos (uno muy culto e instruido, al que da vida el propio Flotats, y otro mucho menos espabilado, que tiene los rasgos de Arnau Puig) cuando el segundo, navegando por internet, descubre que el primero es de origen judío. De manera que comienza a hacerle toda clase de preguntas al respecto, muchas de ellas impertinentes y hasta ofensivas, a las que el interpelado responde con toda la paciencia que es capaz de atesorar.

Partiendo de una premisa sencilla, Grumberg (de origen judío, por si quedaba alguna duda sobre el tono satírico del título) aprovecha todos los tópicos habidos y por haber sobre su religión para hablar de una tema tan universal como es el de la identidad y la necesidad de abrazar nuestras diferencias, abogando por el diálogo en lugar de la confrontación. Y lo hace con un texto divertido, ingenioso, reflexivo y lleno de réplicas brillantes (si hemos de creer a Flotats; particularmente me inclino por fiarme de su palabra).

Una vez ganada la atención de los presentes, y cuando ya nos había convencido de que hay que ver la obra sí o sí, Flotats decidió ir un paso más allá y compartir algo de la intrahistoria de la obra, en un viaje fascinante en el que tuvo tiempo de soltar toda clase de chascarrillos (que al final son la salsa de la vida, al menos para un servidor).


Empezando por el hecho de que es amigo personal del autor de la obra, Jean-Claude Grumberg, que le hizo entrega del texto en 2015, antes de que éste fuera público. Flotats relató cómo desde el primer momento se sintió atraído por el material, y cómo le estimulaba sobremanera estrenar su versión antes incluso de que la obra pudiera verse en Francia (aunque esto al final no fue posible). También compartió con los presentes cómo hubo un momento en el que su amigo parecía no estar del todo convencido de que esa debiera ser la obra a representar, ya que consideraba que quizás hubiera sido mejor para el público español conocer primero algunos de sus trabajos previos.

La anécdota, contada con todo lujo de detalles, se centró en el tira y afloja entre ambos (cuando Flotats parecía desistir, al no querer ser responsable de un posible fracaso del dramaturgo en España, entonces justo Grumberg volvía a animarle a seguir adelante, al entender, como actor que también es, que cuando un intérprete se enamora de un material, tiene que seguir adelante pase lo que pase) y cómo el genial actor catalán terminó convenciendo del todo a su amigo merced a un monólogo...y a una pequeña variación de la obra, en forma de epílogo, que ha sobrevivido en el montaje final (y que personalmente tengo muchas ganas de ver).

También habló del otro protagonista de la obra, Arnau Puig, y cómo lo conoció durante el casting de un montaje previo...al que Puig había acudido sólo para darle la réplica a un amigo, que era quien verdaderamente aspiraba a conseguir un papel. Al final, como suele ocurrir, el verdadero interesado se quedó con la miel en los labios mientras Flotats le pidió a su ayudante que consiguiera el teléfono de Puig, ya que aunque no le iba a ofrecer el papel para esa obra en concreto, sí que le quería para la siguiente (que es la que aquí nos ocupa).


Igualmente divertida fue la narración sobre la conversación que mantuvieron cuando le ofreció formalmente el papel, y la reacción de Puig al descubrir que Flotats no sólo iba a dirigir la obra...sino también a coprotagonizarla ("sólo por esa reacción, por el modo en que se puso tan nervioso, ya le habría contratado", comentó entre risas).

Más triste (aunque lo contara de un modo que invitaba a la sonrisa) fue la historia sobre la situación del Teatro Español de Madrid el año pasado. Con su responsable despedido, nadie parecía ser capaz de completar la programación, hasta el punto de que Flotats, que debía estrenar en diciembre, no sabía si el compromiso seguía en pie o no, ya que nadie respondía a sus mensajes. Y que fue en junio (seis meses después de lo que hubiera sido aconsejable) cuando le dijeron que sí...pero que le necesitaban en septiembre, para inaugurar la temporada, lo que le dejaba prácticamente sin tiempo para preparar el montaje. Al final, tras otra ardua negociación ("octubre"..."no, principios de septiembre"... "última semana de septiembre y eso es innegociable") terminó estrenando "Serlo o no. Para acabar con la cuestión judía", en lo que fue el inicio de una gira que le llevará por casi toda la geografía española...y que durante dos noches, por fortuna para los que vivimos aquí, recala en Las Palmas de Gran Canaria.

Hubo tiempo para mucho más. Para que nos contara que, pese a llevar media vida sobre los escenarios, sigue siendo un actor inseguro. Que la verdadera memoria no está en la cabeza sino en las piernas ("si no estás en la posición correcta  en la que se debe encontrar tu personaje, te olvidarás del texto", aseguró) y que "el diablo" le visita en alguna función ya que cuando empieza a pensar demasiado en cómo puede acordarse de todo el texto, entonces es justamente cuando llegan las dudas, los olvidos y el pánico (aunque afortunadamente en cuanto pone un pie en el escenario, como por arte de magia vuelve a recordar todas sus frases).


No faltó alguna que otra mención al catalán, y al juramento que ha hecho de que nunca más estrenará una obra en dos lenguas, catalán y castellano, porque luego le resulta muy difícil pasar del uno al otro (ya que, aunque la obra es la misma, la cadencia de las palabras y las pausas no) y que prefiere dejar en manos de otros las traducciones de textos en otros idiomas, porque cuando se ocupa él mismo, luego, durante los ensayos, le vienen a la cabeza todas las posibilidades que barajó para cada una de las frases y acaba armándose un lío y mezclándolo todo.

Dardos contra algunos políticos (de todos los partidos, que ninguno está libre de culpa), una explicación del por qué del título (que al principio era sólo "Para acabar con la cuestión judía", pero tras el atentado contra la sede de Charlie Hebdo, los responsables del teatro parisino consideraron que era mejor ponerle otro nombre, manteniendo el original como un subtítulo en letras más pequeñas), historias sobre los judíos y el por qué no se vengaron de los nazis... Sí, un cocktail de lo más ecléctico, pero sumamente apasionante. Una master class disfrazada de rueda de prensa que, como digo, valió su peso en oro.

Sólo unos pocos pudimos disfrutar de ese momento irrepetible, es cierto. Pero lo que sí pueden hacer todos los que vivan en Las Palmas de Gran Canaria es correr a comprar la entrada para la función de hoy o de mañana sábado y saborear como se merece una obra que está llamada a ser uno de los grandes títulos de la temporada. Porque hasta que se alce el telón, sólo tenemos la promesa - por fiable que sea - de que el texto estará a la altura de lo esperado. Pero lo que sí es ya una realidad es que, contando con Josep María Flotats sobre el escenario, pase lo que pase será una experiencia inolvidable.


"Serlo o no. Para acabar de una vez con la cuestión judía" se representa en el Teatro Cuyás de Las Palmas de Gran Canaria el viernes 17 y el sábado 18 de marzo, con entradas cuyos precios oscilan entre los 12 y los 22 euros. 



25/2/17



Ya tenemos confirmación del estreno de Orbita 9. Sabemos que será el próximo 7 de abril cuando podamos ver la nueva película de Filmax con Clara Lago y Alex Gonzalez. 
Para empezar bien esta cinta apuesta fuerte con actores de renombre. Todos los cinéfilos ya conocemos a Clara Lago y Alex González, si no habeís visto alguna peli suya vivís en Marte  o en algún sitio peor... Pero además cuenta con un plus como Belén Rueda ( la que se lió con Resines en Los Serrano, pero que luego ha hecho tan maravillosas películas  como Mar Adentro, Los ojos de Julia o Los otros, por eso le perdonamos lo de Resines), que no sabemos bien cómo será el protagonismo de su papel, pero que haga lo que haga por su calidad ya da un punto muy importante.


Si le sumamos que además Telefónica Estudios, que está apostando por la producción propia para luchar contra grandes marcas como Netflix o HBO confía en el proyecto, pues pinta bastante bien.

La verdad, es que tampoco sabemos demasiado de la trama . Estamos ante un mundo donde la vida empieza a ser cuando menos complicada. Hay que buscar opciones de supervivencia y hay una persona que lleva toda su existencia preparándose para esta misión. Pero este destino se ve modificado por alguien que se encuentra en su camino…

Lo cierto es que saber tan poco de la historia me hace tener más interés. Sobre todo cuando la historia la trae Hatem Khraiche un guionista con varias historias interesantes a sus espaldas que da el salto a director. Tras realizar los guiones de La cara oculta y la que me parece una de las grandes injustamente olvidadas como es Retornados, tengo aún más ganas de ver cómo ha plasmado su idea del papel a la pantalla.

Lo cierto es que es una película que tengo muchas ganas de ver. Mezclar géneros es complicado y cuando hablamos de ciencia ficción y romance parece aún más difícil. Pero si me cautivaron con una historia de amor semi-zombi como Retornados…creo que merece la pena apostar.

26/11/16


Si hubiera un premio a la combinación más bizarra, seguro que sería para "While the women are sleeping", película dirigida por el hongkonés Wayne Wang ("El club de la buena estrella"), protagonizada por el japonés Takeshi Kitano ("Violent cop") y basada en un relato corto del español Javier Marías ("Corazón tan blanco"). Como mínimo la combinación es exótica, eso no se puede negar.

Lo malo es que la cosa se queda en eso, en una curiosidad. Porque aunque la premisa mola, aunque sabes que hay una buena película escondida en alguna parte, ésta nunca termina de germinar. Quizás porque Wayne Wang es un tipo al que le gusta demasiado la poesía. Insinuar, proponer, mostrar sólo la primera capa de la cebolla. Dicho de otro modo, si comparáramos su película con "American beauty", Wang disfrutaría mucho más filmando la bolsa vacía que sobrevuela las calles que a Kevin Spacey fantaseando con Mena Suvari.


Atentos, que el argumento, como tal, es fascinante. Un escritor en crisis (¿acaso los hay de otro modo?) y su mujer, editora de libros, están pasando unos días en un balneario. Un buen día, mientras están en la piscina, el hombre se fija en un hombre mayor (Kitano) que va acompañado de una chica que podría ser su hija. Podría, pero no lo es.

El escritor se interesa cada vez más por la extraña pareja y hasta comienza a espiarles (todo con tal de no ponerse a escribir. Eso también es real como la vida misma). Y así es como descubre que el buen hombre tiene la manía de grabar cada noche a la chica mientras duerme ya que, como más tarde confiesa, algún día será su última noche y quiere atesorar ese recuerdo. 


De modo que por una parte tenemos a un viejuno creepy que graba a una Lolita que a saber por qué está con él. Y por otra a un escritor atormentado que encima tiene problemas con su mujer, que podría o no estar teniendo una aventura. Sólo con la mitad de esto Paul Verhoeven empezaría a salivar y crearía una película memorable. Pero desafortunadamente Wayne Wang no es el maestro holandés, y sus inquietudes van por otros tiros. 

Si te fijas detenidamente, en "While the women are sleeping" hay mal rollito para dar y tomar. No sólo en las relaciones de las dos parejas, sino también en la que entabla el escritor (auténtica columna vertebral del relato) tanto con el otro hombre (con el que comparte confidencias nocturnas en la piscina) como con la chica, a la que parece divertirle (o no, vaya usted a saber) la fijación que sienta hacia ella, y que le lleva no sólo a investigar su historia sino incluso a colarse en su habitación y esconderse debajo de su cama mientras ella se cambia.


Hay mal rollito, pero no se muestra. Como si Wayne Wang te dijera "sí, puede que sea lo que estás pensando...o quizás no". Nunca termina de quedar clara la historia de la extraña pareja. Ni si la mujer del escritor le está poniendo los cuernos (¿lo hace? ¿se lo imagina él? ¿nos lo imaginamos nosotros? ¿con qué hombre se acuesta? ¿o quizás no es un hombre?). Ni siquiera el por qué de la fascinación del protagonista hacia sus vecinos. ¿Busca inspiración, está enamorado de la chica, está simplemente hastiado?

El director, como decía, se limita sólo a sugerir. A esbozar el paisaje dejando que seamos nosotros los que lo dotemos del grado de oscuridad que creamos conveniente. Servidor, que tiene una mente muy enferma, ha elaborado toda clase de teorías. Pero claro, te gustaría que al final alguien te corroborara tus sospechas. Pero no, todo queda en el aire, como en la vida real. Y lo que parece imprescindible, fundamental, el eje de la trama, termina convirtiéndose en una simple anécdota. Un sueño lejano...o quizás una pesadilla fruto de la fiebre. Quién lo sabe.


(Pero claro, está basado en un relato de Javier Marías. En serio, ¿qué esperaba? Es como decepcionarme porque una película basada en un libro de Paulo Coelho no termina en una orgía de sangre y destrucción...)

"While the women are sleeping" es más interesante por lo que podría haber contado que por lo que verdaderamente cuenta. Es cine etéreo, onírico, del que se desvanece entre los dedos sin que seas capaz de agarrar del todo las ideas que propone. Todo ello aderezado, eso sí, por una narración elegante y un cuarteto protagonista que bordan sus papeles (incluso un Kitano que, seamos sinceros, nunca ha sido ni será un gran actor, pero que para determinados papeles, como éste, es la elección perfecta).


Debería ser suficiente, lo sé. Y aún así no puedo dejar de preguntarme qué habría hecho Verhoeven con este material... (pues ponerlos a todos a follar a lo bestia, pensándolo bien tampoco tiene mucho misterio)




25/11/16


Lamento muchísimo no haber empezado mi repaso de Sitges 2016 por esta película. No porque me parezca una obra maestra, más bien al contrario: porque ahora, un mes más tarde, empiezo a tener serios problemas para recordar de qué iba. Y eso nunca es una buena señal.

Tiremos de memoria. Emma y Stacey (no, no me acordaba de los nombres, para eso existe google) son dos hermanas que viven en un pequeño pueblo con su padre y su madre, que están intentando salvar su matrimonio. Emma es la hija responsable, ya saben, la que estudia mucho, no sale de fiesta y le hace ojitos al vecino, y Stacey es la fiestera, la oveja descarriada. Pero se llevan bien, en ese sentido no hay drama.


Entonces un buen día el padre (Michael Kelly, que no entiendo qué hace aquí porque seguro que tenía mejores cosas que hacer) sale a buscar a la madre al aeropuerto...y como siempre pasa, no podría haber elegido peor momento. Porque de repente se empieza a propagar por la ciudad un extraño virus que está afectando a la gente y que...esperen, que esto seguro que no se lo esperaban...en última instancia les conduce a la muerte. Total, que todo es un caos, las fuerzas de seguridad que si no saben organizar el tráfico en una rotonda imaginen cómo van a controlar el tema, y entre cuarentenas, controles de seguridad y demás, pues eso, que las dos chicas se quedan solas en casa.

¿Y qué hace uno en estos casos? Pues dar una fiesta, cómo no. Bueno, eso la chunga. La otra dice "no deberíamos", "ya verás como vuelva papá" (que no, que no a volver...) y esas cosas en plan aguafiestas que se ponen en boca de las protagonistas para que te des cuenta de que son las niñas buenas y que sólo por eso merecen llegar vivas al final de la peli.


Pues eso, que si la memoria no me falla hay una fiesta. Y luego todo el mundo debería estar en cuarenta, pero pa qué. Y luego algunos de los chavales se contagian del virus. Y luego se contagia la hermana. Y luego todo es drama, pero en versión intimista porque no hay pasta para hacer "Guerra mundial Z", Y luego...luego nos vamos a casa y nos olvidamos de lo que hemos visto.

El tema de los feelings y fobias es horrible. Porque en su momento me gustó tanto "Catfish" (pedazo de documental, que luego dio pie a una serie bastante peor) que siempre estuve firmemente convencido de que el tandem Henry Jost - Ariel Schulman tenía talento. Pero claro, ¿cuántas oportunidades se le puede dar a unos directores hasta entender que quizás lo de la peli que te gustó fue la suerte del principiante?


Porque luego vino "Paranormal activity 3", que sí, es la mejor de la saga, pero es que eso tampoco es tan difícil (y ni siquiera estoy tan seguro de que sea una buena película, lo que pasa es que toca el tema de las sectas y los aquelarres, que son una debilidad personal). A continuación la espantosa "Paranormal activity 4". Después esa tontería teenager llamada "Nerve" y lo siguiente ya ha sido "Viral". Como ven, no es un curriculum como para tirar cohetes, por más que aún me resista a admitir abiertamente que estos dos tipos andan justitos de talento.

"Viral" es terror para adolescentes, es decir, una película tan edulcorada, tan blandita, que eso ni es terror ni es nada. Toda la trama está dibujada con brocha gorda, a base de clichés y más clichés, no tengo claro si por incompetencia de los guionistas o porque el público al que va dirigido son directamente clichés con piernas, de esos que se creen únicos pero están cortados por el mismo patrón.


Uno tiene una edad y no está para tonterías. Pero es que incluso en mi adolescencia a mí lo que me ponía eran cosas como el "Cromosoma 3" y "Vinieron de dentro de" del maestro Cronenberg. Películas difíciles, extrañas, con un punto malsano que disfrutaba precisamente porque suponían un reto para mí como espectador.

Ahora todo está masticado, todo es sencillo y limpio y previsible. Las niñas buenas (siempre ellas, por cierto) llegan al final y los chavales rebeldes van cayendo por el camino. Pero sin sangre, para que nadie se traumatice. Sin suciedad ni imágenes impactantes, no vaya a ser que los espectadores, por casualidad, terminen realmente preocupándose por el destino de los protagonistas. No, es mejor hacer tramas intercambiables con personajes intercambiables que hacen que salgas de la sala, te encojas de hombros y un mes más tarde te las veas y te las desees para escribir una crítica porque resulta que apenas te acuerdas de nada.





24/11/16


Park Chan-wook es un genio. Es el único modo de calificar a este director coreano con un estilo tan elegante y personal que ni siquiera Hollywood logró estropearlo. En su aventura americana (que es algo que todos los realizadores asiáticos deciden probar, tarde o temprano, aunque por lo general la experiencia es un absoluto fracaso) se sacó de la manga una de las películas más fascinantes de los últimos años, "Stoker", recordándonos por el camino que, cuando quiere, Nicole Kidman sabe actuar (y fruncir el ceño...si el efecto del botox ya se le ha pasado).

Para muchos siempre será el responsable de "Old boy" (la buena; por cierto, Spike Lee le podría pagar un par de clases particulares para que le enseñe a mover la cámara, ya que si siquiera copiando su trabajo logró llegarle ni a la altura de los tobillos con su remake), pero lo cierto es que Park Chan-wook es mucho más que eso. "Sympathy por Lady Vengeance", "I'm a cyborg but that's ok", "Thirst"... películas muy diferentes en cuanto a género cinematográfico e intenciones, pero que demuestran que este hombre es una fuerza de la naturaleza (posiblemente "Thirst" sea la que menos me guste, y aún así el bueno de Park demuestra un magnífico dominio de la cámara).


Y claro, cuando uno está en estado de gracia y sabe que podría rodar una película de los Teletubbies y lograr que fuera buena, pues pasa lo que pasa: que te envalentonas y te atreves con todo. Como coger una novela que transcurre en la era Victoriana y adaptarla a tierras coreanas (en la época de la ocupación japonesa). Y no contento con eso, te olvidas del thriller y del terror, es decir, de tus supuestos puntos fuertes, y te marcas un drama erótico de dos horas y media de duración. A eso es a lo que yo llamo tenerlos cuadrados.

¿Saben qué? Lo mejor es que la jugada le ha salido a la perfección. Saben lo que opino de las películas orientales largas. Súmenle que no me gustan las cintas de época y que el drama no es mi género favorito y entenderán que parece una película pensada para hacerme tener arcadas. Pues, justo al contrario, "The handmaiden" logró fascinarme sobremanera, hasta el punto de que creo que es una de las mejores películas del año.


Vamos con el argumento (que parece más complejo de lo que realmente es). Un caradura que se hace pasar por conde contrata a una joven ladrona, Sook-He, para que se convierta en la doncella de una rica heredera a la que quiere cortejar. El plan pasa porque Sook-He convenza a su ama de que no hay mejor hombre que el conde y que debería casarse con él. Una vez que ocurra esto, el estafador piensa encerrar a su flamante nueva esposa en un sanatorio mental y quedarse con todo su dinero y pertenencias, momento en el que su cómplice recibirá una suculenta recompensa.

Pero, como pasa con todos los planes, siempre hay algo que falla. De entrada porque la chica se hace amiga de la rica heredera. Demasiado amiga. Demasiado demasiado amiga, ya me entienden. Y claro, de repente todo el tema de putearla y encerrarla en un manicomio para que se pudra ya no le parece tan buena idea. Y si se creen que ese es el punto de ruptura, la gran decisión que marca la parte final de la película...no podrían estar más equivocados. Porque lo que les acabo de contar es sólo el primer acto. A partir de ahí se suceden las sorpresas y te quedas con cara de "¿qué diablos está pasando?".


Así es. Tenemos al Park Chan-Wok más juguetón, capaz de dar giros de 180 grados a su historia y cambiar de paso el foco de la historia, que se va alternando entre los distintos protagonistas. Como un truco de magia de los buenos, vamos asistiendo a diferentes interpretaciones de los sucesos, de manera que cada nueva "repetición" arroja más luz sobre unas acciones que pensábamos que estaban claras y que pronto descubrimos que no, que nos estaban engañando como a chinos. Pero de qué forma tan brillante.

"The handmaiden" se mantiene siempre fiel a sí misma. No hace que la trama avance a base de golpes de efecto absurdos, sino que la montaña rusa en la que se convierte está plenamente justificada. Llega un momento, pasada la sorpresa inicial, que sólo nos queda sonreír y confiar en que el director repita la estrategia una y otra vez, porque, seamos sinceros, es de lo más divertido. Es como ver "Las amistades peligrosas" pero con un toque extra de frivolidad y erotismo.


Porque esa es otra. El cabrón (con cariño) del director se marca una primera hora sumamente elegante, en la que sugiere más que muestra...y de repente en la parte final se desmelena y se marca un par de escenas subidas de tono capaces de escandalizar a las protagonistas de "La vida de Adéle" (vale, no tanto, pero sí, el hombre se sobra lo suyo, hasta el punto de que el +18 en muchos países no se lo ha quitado nadie).

Cuando creemos que si con el argumento nos la ha jugado, al menos entendemos las claves visuales, no, Park Chan-wook nos deja claro que esta es su función y que piensa hacer lo que le dé la gana. Aunque eso sea emular al Paul Verhoeven más pasado de rosca...pero sin perder nunca de vista la calidad estética. Eso es quizás lo que más rabia me da: que es tan bueno que ni siquiera cuando se muestra excesivo cae en el mal gusto, sino que todo es sensual e hipnótico.


"The handmaiden" es un juego. Uno al que resulta casi imposible no rendirse. Por la belleza de sus imágenes, por lo ingenioso de sus giros, por el trabajo de un reparto ejemplar y porque, en definitiva, Park Chan-wook sabe que, a día de hoy, él marca el ritmo y nosotros aplaudimos embobados ante su espectáculo. 

Por mi parte no tengo ninguna queja. Se ha ganado el derecho a hacer lo que le apetezca, cuando y como le apetezca. Y servidor, cuando estrene nuevo trabajo, correrá a comprar su entrada, sin detenerse siquiera a leer la sinopsis de la película. Porque dará igual el género o la trama elegida, sé ya de antemano que el resultado final estará a la altura. Como todo lo que hace este hombre.




23/11/16


Qué tiempos aquellos, antes del digital, en los que en los rodajes se empleaba celuloide que, debido a su coste, había que intentar no malgastar. Quizás si siguiéramos usándolo, los asiáticos en general harían unas películas un poco más cortas, a las que no les sobrara siempre media hora.

Es una idea que he expuesto ya unas cuantas veces, lo sé, pero la repetición no lo hace menos cierto. Y la última prueba es "The wailing" ("El extraño"), la interesante película de Hong-jin Na que se llevó en Sitges el premio a la mejor fotografía, señal de que gustó bastante (todo el mundo sabe que en los festivales los jurados deciden qué cintas les han gustado más y luego hacen encaje de bolillos a ver cómo pueden repartir los premios para que todas se lleven algo). Con todo, es y se hace larga. Más que un día sin pan.


Ojo, que Hong-jon Na es, junto a Park Chan-wook ("Old boy") y Kim Ji-Woon ("I saw the devil"), uno de los directores más en forma de la corriente asiática, y cada nueva película suya se celebra por todo lo alto. Pero entre sus múltiples virtudes no está la de la concisión. De entre sus películas mi favorita sigue siendo la primera, "The Chaser", que tenía un ritmo endiablado (con algún bajón) y que ya de por sí se iba a las dos horas. Luego vino "The yellow sea", que recuerdo que me gustó mucho, pero tendría serios problemas si me pidieran que les explicara en profundidad su argumento (sus 157 minutos pesan lo suyo). Y ahora llega "The wailing", historia que ha decidido que puede contar en menos tiempo...concretamente un minuto menos, es decir, en 156.

Qué manía con las duraciones, dirá alguno. Pues sí, tienen razón. Hay películas de 80 minutos que son un horror y otras como "El Padrino" que desearías que no se acabaran nunca. Así que no se trata de lo largas que sean, sino de si se hacen largas. Y a mí "The wailing" me pareció excesiva. Sobre todo porque creo que, para lo que dura, no se cuentan tantas cosas.


Cerremos ese capítulo, que ya estamos andando en círculos y todavía no hemos dicho ni una cosa de la película propiamente dicha. La historia sigue a un policía que se enfrenta a un extraño virus que está asolando al pequeño pueblo en el que vive, y en el que los afectados primero comienzan a comportarse de modo violento y luego, con el tiempo mueren. Y como los acontecimientos se producen justo cuando un extraño japonés acaba de mudarse a las montañas, pues eso, que pronto la gente comienza a sospechar que se trata de algún tipo de demonio o ser paranormal.

Una de las cosas que me llamó la atención de "The wailing" es que, por una vez, sí que está justificada su presencia en el festival de Sitges, en el sentido de que es una película de terror (bueno, lo que los asiáticos entienden por terror combinado con tropecientos géneros más, desde la comedia al policíaco, que cuando a esta gente le da por sacar la batidora puede salir cualquier cosa...por lo general bastante buena y equilibrada, como es el caso). Acostumbrado a que el festival, con su querencia por el cine asiático (algo que comparto y agradezco), ponga desde un drama de época (la excepcional "The handmaiden", de la que hablaremos mañana) a una película histórica de espías ("The age of shadows"), que pueda no saltarse a la torera sus propias normas resulta gratificante.


Más allá de eso, la película está muy bien filmada (eso no es ninguna novedad) y resulta entretenida...a ratos. Porque, como ya adelantaba hace algunos párrafos, el mayor problema de "The wailing" es que su historia no es tan interesante ni compleja como para necesitar dos horas y media para desarrollarla. Y así ocurre que a ratos la narración decae y uno no tiene muy claro por dónde van a ir los tiros.

"The wailing", dicho de otro modo, funciona a trompicones. Se va volviendo seria a medida que pasan los minutos, pero cuando crees que la cosa por fin está cogiendo foco, no, un requiebro y de regreso al punto de partida. Especialmente sangrante es el giro de guión que sucede en la parte final, cuando crees que ya está claro quién es el responsable de lo que está sucediendo...y no, vuelva otra vez a empezar.


La impresión que prevalece es que "para este viaje no hacían falta tantas alforjas". Te queda una sensación agridulce, como de oportunidad perdida, porque la peli apuntaba maneras. Todo tiene que ver con la capacidad de sus responsables. A otro director le hubiera aplaudido el esfuerzo y me estaría centrando en los aspectos positivos de la historia (que los tiene, desde su excelente fotografía hasta el buen hacer de sus protagonistas, con Jun Kunimura a la cabeza). Pero estamos hablando de Hong-jon Na. Cuando has dirigido una obra maestra como "The chaser", que tu peli tenga "cosas positivas" me parece insuficiente. Hay que pedir más.

A ver si instauramos una nueva moda: la de los Director's cut que, en vez de añadir metraje, le quiten a las películas los minutos que les sobran. Entonces quizás "The wailing" sí que podría estar próxima a la categoría de obra maestra.





¿Puede ser una cinta de ciencia ficción como "The arrival" (La llegada) la mejor película del año?  ¿Supone el film de Denis Villeneuve una absoluta renovación del género? ¿Estamos ante una obra maestra sin paliativos?

La respuesta es no, no y no. 

Una vez pasado este pequeño anti-clímax, es necesario decir que, si bien no comparto el nivel de alabanzas generalizado que la crítica le ha dedicado a la película, sí que estoy de acuerdo en que "The arrival" es muy, muy buena. Pero no tan buena. O a lo mejor es que no logré conectar con ella a un nivel tan personal o intenso como el resto de la gente, que todo puede ser. Pero vamos, que la he visto dos veces (San Sebastián y Sitges) y en ambos casos he salido satisfecho, pero preguntándome exactamente qué es eso que fascina tanto al personal.


No empecemos la casa por el tejado y hablemos primero, como es habitual, de su argumento. La película sigue a la doctora Louise Banks, una lingüista a la que los militares contactan con una misión muy concreta: tratar de entender qué diablos están intentando decir los extraterrestres que, de buenas a primera, han aparecido en el cielo repartidos por distintas ciudades de todo el mundo.  ¿Son amigos, enemigos, están aquí de turismo...?

Y eso, que la buena mujer se pone manos a la obra. Pero como esto no es "Independence Day" (a Dios gracias), la cosa no va de gente que se dispara ni de extraterrestres malvados intentando quedarse la Tierra como souvenir. Aviso para navegantes: no importa lo que hayáis podido imaginar tras ver el trailer, ésta no es una película de acción. Es más, brilla por su ausencia. Sólo hay gente que habla y reflexiona sobre las cuestiones importantes de la vida. Que está muy bien.,,pero mejor que vayan prevenidos.


Pasemos a hablar de los puntos fuertes de la película. En primer lugar, la banda sonora de Jóhann Jóhannsson que, él sí, puede empezar a ir seleccionando traje para la ceremonia de los Oscar, porque será uno de los cinco finalistas. De un modo más que merecido, añado. "The arrival", sin su música, ya no sería "The arrival". Y la voz en off de la protagonista correría el riesgo de resultar algo pedante (ay, lo que hace una banda sonora bien elegida...)

En segundo lugar otra que está estupenda es Amy Adams. Pero eso tampoco tiene mucho mérito porque la señorita Adams siempre está estupenda (sí, hasta cuando hace de la Lois Lane más torpe de la historia, qué coño). De nuevo tiene muchas papeletas para conseguir su enésima nominación al Oscar (que no el galardón). Y ojo, que la cosa tiene su mérito, porque lo cierto es que tampoco tiene tantas escenas de lucimiento. Hace el papel de persona normal...lo que siempre resulta extraordinariamente difícil (ahí está Jeremy Renner, que también intenta parecer un tipo ordinario...y al final casi que te olvidas de que está por ahí, porque no es que rebose carisma precisamente).


(Por no hablar de Forest Whitaker, que hace, una vez más. de Forest Whitaker. En serio, que del trío protagonista sea el único que ha ganado un Oscar demuestra que la victoria de Donald Trump no es la única cosa inexplicable que ha sucedido este siglo en Estados Unidos).

Siguiendo con la enumeración, tenemos el excelso trabajo detrás de la cámara de Denis Villeneuve, posiblemente el director más en forma de la actualidad ("Enemy", "Prisoners", "Sicario"). Su trabajo es tan, tan bueno, que ha conseguido algo casi imposible: que vuelva a tener fe en la secuela de "Blade Runner", que le tendrá a él detrás de las cámaras. Sí, podríamos detenernos en hablar de sus planos, de la planificación de las secuencias...vamos a saltarnos esa parte y dejárselo a críticos más sesudos. Yo lo resumo en que lo hace todo bien.


Pero, más allá de ello, el resto no brilla tanto. Sí, que Eric Heisserer, culpable de cosas como el remake de "Pesadilla en Elm Street", la precuela (precuela, dicen, cuando todo el mundo sabe que era un remake encubierto) de "La cosa", "Destino final 5" o "Nunca apagues la luz" sea capaz de sacarse de la chistera un guión tan sutil, tan hermoso, tan poético, es como para ponerse en pie y aplaudir al chaval. Claro que tampoco hay que pasarse, porque es uno de esos guiones-trampa que lo mismo terminan en película de culto (gracias a Villeneuve) que en telefilm de Antena 3 de primera hora de la tarde.

"The arrival" es interesante, pero demasiado fría y hermética a ratos. A lo mejor el problema es que tiene similitudes con "Interstellar", que es otra de esas cintas que a todo el mundo le encantan y a mí me parece un bluff en toda regla (como casi todo lo que hace Christoper Nolan en los últimos tiempos). Pero si a Nolan le dieron 150 millones y manga ancha para rodar escenas espectaculares en medio de su melodrama familiar, a Villeneuve le han dado sólo un tercio y le han pedido que se quede sólo en la parte de los sentimientos, los pensamientos y las emociones. Y ojo, que en comparación hace un trabajo infinitamente mejor.


Como ven, mi crítica ha sido bastante positiva. Ya les dije al principio que la película me gustó, y mucho. Lo que me sorprende es la reacción tan entusiasta que ha despertado en mucha gente, como si fuera lo más grande desde la invención de la rueda. Tampoco nos pasemos. Es una historia interesante que combina conceptos como la importancia del lenguaje, la teoría de factores de suma cero (eso me dejó impactado) y otros conceptos que no puedo poner sin revelar aspectos claves de la trama, así que seré bueno y permaneceré calladito.

Pero, en último extremo, es una película de ideas. Demasiado cerebral para mi gusto. Intenta ser emocionante (en el sentido de tocarte la fibra) y a ratos está a punto de lograrlo, pero hay algo que no termina de encajar. Es lo que la separa, por ejemplo, de esa obra maestra que es "Lost in translation". No puedo explicar por qué, pero esa película me llegó y "The arrival" no. Quizás porque, en una cinta que presta tanta atención al tema del lenguaje, acaba fiándolo todo a un idioma que parece haber encandilado al resto del mundo, pero en el que a mí se me escapan palabras claves.