2/11/17


Sí, ya sé que esta crítica hubiera sido ideal para la noche de Halloween, pero bueno, sólo llego con dos días de retraso (no me hagan empezar a hablar de nuevo de lo difícil que es sacar tiempo para escribir, que empiezo a sentirme en una especie de círculo vicioso).

Pero al menos la espera creo que ha merecido la pena, porque hoy toca hablar de una de esas cintas que compensan su bajo presupuesto con una dosis extra de ilusión, inteligencia y un gran conocimiento del género (y del oficio). Así es "The terror of Hallow's Eve", una de las gratas sorpresas de este Sitges 2017 que, incomprensiblemente (al menos para el que aquí suscribe) tuvo su estreno en la sección Brigadoon y no como parte de la programación estándar.

A ver, no seré yo quien tire piedras contra Brigadoon (que siempre hace un trabajo ejemplar). Pero, siendo sinceros, la película que nos ocupa no sólo merecía ser proyectada en los grandes cines (si no el Auditori, como mínimo el Retiro) sino que además, siendo sinceros, es superior a algunas de las propuestas de la sección oficial.


En cualquier caso, lo importante ahora es hablar de "The terror of Hallow's Eve". Una película de terror-terror, con un aroma muy clásico (sí, ochentero), y que puede acabar siendo el principio de una larga saga, protagonizada por un tan peculiar como inquietante ser llamado "The Trickster".

Situémonos. Tim es un joven creativo, sensible, amante del género del terror y que, por desgracia, no encaja muy bien en el pueblo en el que tiene la desgracia de vivir. Que es la forma elegante de decir que sufre no sólo la incomprensión de sus vecinos (lo que ya de por sí es malo), sino también el bullying de los matones del instituto (lo que sin duda es mucho peor). Y el hecho de que su madre sea demasiado protectora con él y luche todas sus batallas, aunque es algo admirable y que está claro que hace con la mejor voluntad, la verdad es que en realidad sólo sirve para empeorar las cosas.


Un día, después de recibir otra paliza, Tim conoce a un curioso personaje: el ya citado "Trickster", un ser en apariencia inofensivo que sólo quiere ayudarle concediéndole un deseo. Pero ¿saben eso de tener cuidado con lo que se desea? Pues aquí se aplica a las mil maravillas, porque Tim quiere venganza por lo sucedido, pero lo que no termina de calibrar es la sed de sangre de su nuevo amigo sobrenatural, que tiene ideas mucho más radicales que las del joven sobre lo que significa ajustar cuentas con los matones...y con todo el que se cruza en su camino.

"The terror of Hallow's Eve" es, como decía, una carta de amor al género, a las películas de los años 70 y 80 (que queda reflejado en los efectos especiales de la película, mucho más enfocados a lo que se conoce como "efectos prácticos" (es decir, marionetas y trucos de toda la vida) que al uso del CGI sin el que hoy día muchos directores parecen no saber vivir). Una historia que sigue fielmente los patrones del género pero que, al mismo tiempo, sabe cómo introducir algunas pequeñas novedades que le confieren una identidad propia (y de lo más interesante).


Tras un primer acto digamos "convencional", la película comienza a volverse más oscura de lo que uno podría imaginarse. Sin dejar de ser fiel a sí misma, sí que hay ciertas cuestiones en su desarrollo que no son las que cabría esperar. Es decir, si eres aficionado al género, conoces las claves, sabes lo que va a pasar a cada momento. Pero aquí hay un punto, un momento concreto, en el que piensas "ey, esto no me lo esperaba". Y hasta aquí puedo leer.

Todo ello es posible gracias a la labor detrás de las cámaras de Todd Tucker, en su debut como director en el género (sólo había dirigido otra película antes, "Chucho monstruoso", que no es precisamente material para Sitges) pero curtido en mil batallas gracias a su dilatada carrera en los departamentos de maquillaje y efectos visuales en grandes producciones como "Watchmen", "Geostorm" o "Apocalypto", por citar tan sólo tres ejemplos.


Tucker pone en práctica no sólo todo lo que ha aprendido sobre cómo hacer que un presupuesto ínfimo luzca maravillosamente en la pantalla, sino que además se rodea de un equipo de primer nivel, empezando por el ya imprescindible Doug Jones, que aquí pone rasgos y voz (algo no tan habitual) al  malvado Trickster, que a primera vista parece un primo lejano de Dobby, el elfo doméstico de Harry Potter, pero que poco a poco va dejando atrás esa apariencia inofensiva y casi lastimosa para revelarse como una figura terrorífica con la que sería mejor no tener tratos.

Pero la película no es sólo Doug Jones (que hace doblete, por cierto, ya que también interpreta a un espantapájaros), puesto que el resto del casting también está a la altura, con mención especial al protagonista, Caleb Thomas, y a su madre en la pantalla, Sarah Lancaster a la que muchos recordarán por su papel en la serie "Chuck". ¡Qué diablos, si incluso hay un cameo del gran Eric Roberts!


"The terror of Hallow's Eve" es una historia sobrenatural de muerte y destinos trágicos, que pese a todo no renuncia a hablar también de temas sociales como el bullying (la película dice estar basada en hechos reales, algo que obviamente me hizo sonreír - no es la primera peli de terror que usa esa estrategia falsa - ...hasta que descubrí que en este caso sí que era cierta, pero no la parte sobrenatural sino la de los abusos, ya que está basada en los recuerdos del propio director, que sufrió acoso de niño. Mira tú por dónde, al final fue él quien rió el último, y tanto que me alegro).

No obstante, no nos engañemos. El director puede haber aprovechado la oportunidad para exorcizar algunos demonios, pero su cinta no intenta ser una crítica social, sino un divertimento para todos los que hemos crecido amando el género del terror. Para los que sabemos que cuando alguien se ofrece a ayudarte a que te vengues de tus enemigos, por bonito que parezca en realidad nada bueno puede salir de ahí.


En sus muy ajustados 80 minutos no hay tiempo para el aburrimiento. Es una montaña rusa llena de momentos escalofriantes que incluso dejan la puerta abierta para una segunda parte en la que Todd Tucker admite que ya ha pensado...y yo admito que me encantaría verla. Al final The Trickster también ha logrado engatusarme a mí.



28/10/17


Lo admito. Tengo sentimientos encontrados con esta película. Porque cuando te dicen que van a proyectar algo llamado "Science Fiction Volume One: The Osiris Child" (a partir de ahora sólo "The Osiris Child", para abreviar), tu cerebro hace "click" y dices "vale, peli de serie b, carne de videoclub". 

Y cuando encima ves que el protagonista es Kellan Lutz, que es uno de esos tipos que te suenan de algún sitio, posiblemente de unos cuantos subproductos, pero que no eres capaz de ubicarlo exactamente, pues como que te reafirmas en tu idea (por cierto, consulta a Imdb mediante, Lutz se dejaba ver en "Los mercenarios 3", "Extraction" - lo que yo decía, subproducto con el nuevo Nicolas Cage, o sea, Bruce Willis - o la saga "Crepúsculo", que admito que no es precisamente el tipo de saga que mejor controlo).


Pero como te pica la curiosidad y eres un tarado que ve películas sin tino, decides aprovechar para darle una oportunidad...y sí, no andabas desencaminado. Es una serie b en el espacio, con unos efectos especiales apañados y con un puñado de actores de segunda que hacen lo que pueden (que Isabel Lucas me caiga muy bien no quita para que no sea lo que yo llamaría una estrella rutilante, y a Rachel Griffiths hace tiempo que se le pasó su oportunidad). Y sin embargo, la historia tiene algo...

Les pongo en situación. Típico conflicto "padre que es un crack como piloto pero que ha caído en desgracia tiene relación tirante con hija pequeña que no le ve todo cuanto desearía". Pero luego resulta que, por motivos que no vienen al caso (o sí, pero es que si lo cuento todo, qué gracia tiene) unos monstruos quedan sueltos en el planeta donde está la niña. y las altas instancias deciden que para qué complicarse la vida, cuando lo más fácil es exterminar el planeta entero y así nos dejamos de boberías.


Obviamente al padre no le hace ninguna gracia el tema, así que vuela al planeta para rescatar a su hija, para lo que cuenta con la ayuda de una serie de tipos chungos a los que se va encontrando (el citado Lutz, que es un preso fugado, una pareja de hermanastros a los que les falta un tornillo...) y que, en el fondo, en realidad tienen un corazón de oro y madera de héroe. Como marcan los cánones.

Así que durante buena parte de la película todo va según lo previsto y va pasando lo que se supone que tiene que ocurrir... hasta que llega el último tercio de historia y, sin que esto se convierta en "El Padrino" (no nos pasemos), sí que es cierto que hay que aplaudir la decisión de su director de dar un giro de timón que te deja con una sensación agridulce...y de paso explica lo de "Volume One". Porque en realidad esto es sólo el principio de una historia mucho más larga que supongo intentarán contar en el futuro, en sucesivas entregas.


Salvando mucho las distancias, pero para tratar de entendernos, "The Osiris Child" funciona como lo hacía la serie de televisión "Babylon 5" (si no la han visto, ya tienen deberes, porque es magnífica). Decorados de cartón piedra, una premisa que parece mil veces vista...y luego te das cuenta de que no, que el resultado tiene su personalidad propia. Es de estos raros casos en los que el resultado final es mejor que el "pitch" que le presentas al productor para que te dé el dinero.

Pues con la peli pasa eso. Sin dejar de ser una serie B, sin dejar de tener fallos, clichés y situaciones mil veces vista, lo cierto es que al menos es una historia con alma y mejor planteada de lo que uno podría pensarse. Es una producción ambiciosa camuflada de producto de sobremesa. Es más, si me dicen que sus responsables tienen claro todo el desarrollo de la saga, me lo creo. Porque tiene pinta de ello.


A la película también le ayuda su distribución en capítulos, que van saltando de unos personajes a otros y también a través del tiempo, contándonos, de forma no lineal, el pasado del personaje de Keiran Lutz, por qué ingresó en prisión y cómo logró escapar. Esa estructura episódica hace que la película no resulte nunca pesada, lo que es un gran punto a su favor.

De modo que, como decía al principio, estoy en una encrucijada. Porque "The Osiris Child" no es una gran película ni ofrece nada realmente original. Pero, al mismo tiempo, de un modo extraño, consigue atraparte. Lo único que puedo decir es que si Shane Abbess decide atreverse algún día con el "Volume 2", aquí tiene un espectador. Algo escéptico, sí, pero interesado en saber hacia dónde continúa la historia..





En los últimos años Sitges está siendo un poco menos Sitges. No me refiero a su ecléctica programación (el festival se ha convertido en una muestra de cine de terror, ciencia ficción, películas asiáticas...y lo que se tercie. Pero oye, yo encantado) ni a la calidad de las cintas (este año, sin ir más lejos, la cosecha ha sido fabulosa). Hablo de la falta de sangre, de esas películas de serie b que quizás no sean una maravilla pero que siempre son divertidas de ver rodeadas de fanáticos del género.

No sé, es como si los gustos hubieran cambiado, y ahora a los directores les interesara más contar historias introspectivas, usando el género únicamente como excusa. O, directamente, que su propósito sea aburrir sobremanera al personal (uy, ya hablaremos de "Revenge"...). Por desgracia para los seguidores de este tipo de propuestas más cañeras, como un servidor, parece que las historias gamberras están cayendo un poco en desuso.


Supongo que por eso me gustó tanto "Mayhem". Un film sin demasiadas pretensiones que probablemente si la hubiera visto en alguna plataforma digital, desde el salón de mi casa, me habría dejado un poco frío. Pero en Sitges, a las 8.30 de la mañana, esa ración de sangre y violencia desatada que propone me supo a gloria, para qué negarlo.

Tampoco se esperen una historia especialmente compleja, aún cuando el director (Joe Lynch, firmante de esa curiosidad llamada "Evelyn", en la que Salma Hayek repartía estopa) introduce algunos elementos de crítica social y denuncia sobre la manera en la que actúan las grandes corporaciones de abogados. Pero esto es como las pelis de Luc Besson: no se dejen engañar, el componente social le importa poco. Ni "Venganza" era (obviamente) un estudio serio sobre la trata de blancas ni "Mayhem" aporta nada al tema de los bancos y las hipotecas que no se resuma en una frase de una servilleta de cafetería.

Aquí tenemos a Derek Cho (Steven Yeun, recién salido de "The Walking Dead"), un abogado que es una buena persona pero que en algún momento perdió su camino y se ha vuelto un auténtico capullo. Por eso cuando una letrada independiente va a visitarle para pedirle ayuda para sus clientes, que van a ser desahuciados, él pasa completamente del tema. Aunque, cosas del karma, resulta que sólo unos minutos después al pobre Derek le despiden por un error/crimen que, como le pasaba al "Equipo A", él tampoco cometió, sino que le están intentando cargar el muerto.


Pero tranquilos, que aunque el tema parece que puede derivar en un drama social, no es así. Son las dos pinceladas necesarias para intentar hacer tridimensional al prota, que en el fondo sabemos que es un pedazo de pan, y de paso presentar al resto de integrantes de la oficina, por eso de que cuantos más seamos, más reiremos una vez que empecemos a arrancarnos las cabezas los unos a los otros.

Porque (y aquí es donde quería llegar) resulta que "Mayhem" tiene lugar en un mundo en el que se desató un virus que volvía irracionalmente agresiva a la gente. La gracia está en que, bajo sus efectos, la gente no es legalmente responsable de sus actos (gracias a un error en la legislación que averiguó...¿adivinan quién? Exacto, nuestro prota). Y aunque la plaga ya está prácticamente controlada, como no podía ser menos, se desarrolla un brote en el edificio, que es puesto en cuarentena. Las autoridades sueltan el antídoto (vía aérea), pero claro, eso tarda unas horas en hacer efecto...tiempo más que suficiente para que todo el mundo decida arreglar cuentas con sus compañeros.


A partir de ese momento ya se pueden imaginar qué les espera. Nuestro protagonista intentando demostrar su inocencia...a puñetazo limpio hasta llegar a los jefes supremos. Y por el camino mientras pierde la calma recupera su humanidad, y decide formar equipo con la otra letrada porque a) unidos es más fácil sobrevivir; b) la chica es guapa; y c) es lo que pasa en estas películas, que algún mcguffin deben tener para que la trama avance.

"Mayhem" es diversión en estado puro que funciona casi como un videojuego, en el que hay que ir ascendiendo niveles. Porque la estructura piramidal de la empresa (que queda claro en los primeros minutos, en los que se presenta a todos los personajes) invita precisamente a eso. Los "rivales" son cada vez más difíciles, y para llegar al último piso, al del gran jefazo, pues eso, primero hay que abrirse paso como sea (y ya imaginan cómo es) a través de todos esos subalternos que tienen sus propios problemas, que se la tenían jurada a alguien y a los que en el fondo también les va la marcha.


Insisto, sé que no es una obra maestra y creo que me abstendré de volver a verla en el futuro, para quedarme con la grata impresión que me causó. Pero como digo, fue mucho más divertida de ver que las tres últimas temporadas de "The Walking Dead", y además dura infinitamente menos, unos ajustados 86 minutos. 

No pasará a la historia, no ofrece nada nuevo. Pero la mercancía, que no engaña a nadie, es de primer nivel. El ritmo no decae, los buenos te caen bien, los malos te caen mal y hay suficiente violencia como para contentar a las legiones de fans de este tipo de películas. Gente como yo, que aplaudió cada muerte igual que hizo un servidor. Porque el buen cine de evasión es eso, lograr que te evadas un rato mientras sacias tu sed de sangre (si han visto el anuncio de Sitges de este año entenderán la referencia).



27/10/17


Aún no tengo del todo claro si los responsables de Amazon Japon (rama televisiva) son unos valientes o unos locos. Posiblemente ambas cosas.

Estamos ante una nueva edad de oro de la televisión. Plataformas como HBO o Netflix han cambiado las reglas del juego, tanto en la pequeña como en la gran pantalla, apostando por financiar proyectos de grandes estrellas a las que les han otorgado plena libertad creativa. Es lo que nos ha permitido tener una nueva y excepcional temporada de "Twin Peaks" (gracias, Showtime) o que genios como David Fincher decidieran aparcar por un tiempo los largometrajes para sacar adelante proyectos que, aunque no se vean en la gran pantalla, son igual o incluso más interesantes ("House of Cards", "Mindhunters").


Pues inmersos en esta vorágine, y viendo que en Estados Unidos sus homólogos están repartiendo billetes como si fueran caramelos, los ejecutivos de Amazon Japon no han querido ser menos, por lo que decidieron sacar adelante su propia serie. ¿Y a quién se la encargaron? Ni más ni menos que a Sion Sono, al que intuyo que le dijeron "aquí tienes el dinero, haz lo que te dé la gana". Y eso es que lo que hizo Sion Sono, ni más ni menos. Sacarse de la manga algo tan extraño, bizarro y a ratos genial (vamos, su marca personal) como "Tokyo Vampire Hotel".

Lo dicho, valientes y locos.

A la espera de que Amazon se reponga del shock y decida sacar la serie también en España (o al menos en Estados Unidos), y para que el resto del mundo pudiera echar un vistazo a la mente enferma (dicho con cariño y respeto) de Sono, al menos sí que dieron autorización para reconvertir la serie (unas 9 horas de metraje) en un largometraje de 140 minutos en el que se recoge la esencia del proyecto. Película que es lo que se ha proyectado en Sitges, en uno de esos maratones nocturnos tan interesantes como odiosos (en serio, en este festival todo minuto de sueño es bienvenido, y cuando acabas a eso de las tres de la mañana teniendo que levantarte a las siete al día siguiente, te acuerdas de Ángel Sala, pero no por los motivos correctos).


Como digo, más allá de admitir que tengo mucha curiosidad por el resto del material (la misma que aún me despierta la serie de televisión de la inclasificable "The Virgin Psychics") en lo que respecta a la película, sus responsables han hecho un trabajo exquisito, ya que la selección tiene sentido en sí mismo. Bueno, todo el sentido que se le puede pedir a un trabajo de Sion Sono. Sí, hay cortes abruptos y cambios de ritmo radicales. Pero qué diablos, eso también se lo llevo viendo en muchas películas que no adaptan material de la pequeña pantalla.

¿Y de qué va "Tokyo Vampire Hotel?" Buena pregunta. Pues, como su propio nombre indica, hay vampiros (clanes en guerra) y hay un hotel al que la acción se traslada cuando la cinta ya lleva casi una hora. El resto, como siempre, es indescriptible. Matanzas, situaciones bizarras, mucha sangre, vueltas de tuerca y delirios made in Siono que, como también es habitual en él, termina sobrepasando al espectador, que acaba aturdido ante la sobrecarga de estímulos visuales.


Lo mejor de "Tokyo Vampire Hotel" reside en sus primeros 80 minutos, una sucesión de escenas adrenalíticas llenas de violencia y sangre que me recordaron al brillante inicio de "Tag" (vista hace un par de años también por aquí). Hay que admitir que Sion Sono sabe cómo llamar la atención. Nunca necesita unos minutos de tranquilidad antes de que sus películas arranquen, él pisa el acelerador y empieza siempre muy arriba, dejándote sin respiración. El inicio, como digo, es brutal. Violencia, muerte, muerte, más muertes, persecuciones, vampiros, profecías... Puro delirio.

Pero, como ocurría con "Tag", aquí la cosa también va perdiendo fuelle y termina convertida en un pastiche difícil de describir. La trama se vuelve confusa, las situaciones se enredan y no dejas de pensar que quizás has cerrado los ojos sin querer y te has perdido algo (o que el editor se olvidó de incorporar algún capítulo de la serie que pudiera otorgar un poco de coherencia a lo que estás viendo).


No, no nos engañemos. En este caso no eres tú, sino que es él. Sion Sono, que de repente mezcla la historia principal con subtramas que tienen que ver con el hotel y con sus huéspedes, que lo mismo parece que asisten a una fiesta que descubren que ellos son el plato principal del menú, para luego decidir escapar, para luego regresar, para terminar decidiendo procrear entre ellos, para... No, en serio, no tiene sentido tratar de encontrarle sentido. 

El resultado final es irregular, y terminas con esa sensación de "ni lo he pillado todo ni estoy del todo seguro que me importe". Las traiciones, las luchas entre clanes, el destino de la protagonista... todo termina en un "qué más da". Pero eso no quita para admitir que, hasta ese momento, al menos un servidor disfrutó del viaje. Al menos de ciertos momentos del viaje, que me hicieron sonreír y tener ganas de aplaudir ante el catálogo de locuras de Sono.


"Tokyo Vampire Hotel" es un Sion Sono desatado, para lo bueno y para lo malo. Esto nos ofrece grandes momentos, pero sí que es cierto que no puedes dejar de pensar que el día que un productor con talento logre atarlo en corto, nos ofrecerá por fin una auténtica obra maestra. Mientras tanto, nos queda una obra irregular que no puedo decir en conciencia que sea una buena película. Pero tampoco que sea mala. A ver, una cinta en la que una vampiresa engulle a una chica por la vagina condenándola a una especie de infierno que existe entre sus piernas nunca puede ser mala.

De modo que no, no está en mi Top 15 de Sitges...pero admito que ardo en deseos de ver la serie o, llegado el caso, me conformaría con un segundo visionado de la película. Y eso tiene que significar algo, ¿no?




Hay veces en las que los astros simplemente se alinean. Es lo que le ha ocurrido al Festival de Sitges que, sabiendo que este año celebraba su 50 aniversario, quiso contar con tiempo con un maestro de ceremonias de excepción, como es Guillermo del Toro. Presencia que fue revelada con 365 días de antelación, en la clausura de Sitges 2016.

Claro, tener a Del Toro ya es de por sí un gran atractivo. Pero cuando justo ese año el director firma una de sus mejores películas, como es "La forma del agua", la cosa pinta aún mejor si cabe (sobre todo cuando logras amarrar la cinta para que inaugure el festival). Y si ya resulta que, contra todo pronóstico, en el Festival de Venecia deciden apostar por el fantástico y le otorgan el León de Oro, pues mira, resulta que has hecho un pleno al 15.


"La forma del agua" es un cuento de hadas hermoso pero oscuro. Guillermo del Toro regresa a esa suerte de realismo mágico que tan buen resultado le dio en "El laberinto del fauno" para contarnos la historia de amor entre una joven muda (espléndida Sally Hawkins, no por nada firme candidata a conseguir, cuanto menos, una nominación al Oscar a la mejor actriz) y una criatura marina salvaje retenida en unas instalaciones gubernamentales. 

En realidad, la trama es muy sencilla, pero es que no importa tanto el qué cuenta, sino el cómo lo cuenta. Ahí es donde Del Toro se hace grande. Consciente o inconscientemente (yo apuesto más por lo primero), en cada plano de la película se nota su doloroso paso por Hollywood. Sus pulsos con los grandes estudios, las presiones, los proyectos que nunca terminan de cuajar (esa "En las montañas de la locura" que tanto me gustaría ver en pantalla grande, y que me temo que me quedaré con las ganas).


Es como si Del Toro hubiera dicho "a la mierda". No quiero escuchar a otro ejecutivo, no quiero más sugerencias que en realidad son imposiciones. Voy a hacer una película más pequeña pero infinitamente más personal. Una que tenga todo lo que a mí me gusta. Una en la que por fin poder en práctica todo aquello de lo que siempre hablo (es un placer escuchar al director hablar de cine) pero que luego no siempre aparece reflejado en la pantalla. Y es que es curioso que el responsable de gigantescas cintas como "Pacific Rim" o "La cumbre escarlata", llenas de megaestrellas, siempre dé lo mejor de sí mismo en proyectos más minoritarios como "El espinazo del diablo" o "El laberinto del fauno".

En este sentido, se podría decir que "La forma del agua" es su mejor película. No sé si la más auténtica, pero posiblemente sí la más personal. Una en la que se nota el inmenso amor de Del Toro por el séptimo arte. Sus habilidades como contador de historias. Como soñador que quiere compartir con la audiencia aquellas ideas locas que le rondan por la cabeza y a las que necesita dar salida.


Es esa fuerza, ese empuje, esa pasión, lo que eleva "La forma del agua" y la convierte en un triunfo que se colará en la ceremonia de los Oscar (aunque ya vaticino que no se llevará los premios importantes. A la Academia le encanta aparentar modernidad, pero en realidad siguen pensando que el género fantástico no es auténtico cine). Y es lo que la convierte en un gran título a pesar de sus fallos y puntos débiles.

Porque sí, los tiene. Y se le notan. Se mire como se mire, y a pesar de esa dosis de realidad con la que el director quiere recubrir su obra (ese componente sexual que no se esconde en ningún momento), "La forma del agua" está llena de personajes-clichés. Desde el malo malísimo Michael Shannon (genial, como siempre), hasta Richard Jenkins, pasando por Michael Stulhbarg u Octavia Spencer. No nos engañemos. Están todos increíbles porque son actores de primer nivel. Pero sus personajes son tan entrañables como planos.


También podría detenerme a contarles que, por mucho que el gran Guillermo insistiera en la rueda de prensa que intentó alejarse todo lo posible de Abe Sapiens y de la Criatura del Lago Negro, su monstruo es precisamente un cruce de ambos (si me dicen que es el primo del personaje de Hellboy, me lo creo). O los inevitables paralelismos con "Amélie", película de la que bebe mucho, no sólo en cómo cuenta la historia, sino en el uso del color y de ciertos movimientos de cámara.

Podría seguir hablando de fallos, errores, imperfecciones. Pero entonces estaría dejando que la magia se me escapara entre los dedos. Porque lo mejor de "La forma del agua", como dije antes, está en cómo cuenta su historia. El modo en que nos emociona, nos hace sonreír, logra que incluso los escépticos como yo se dejen llevar un momento por la belleza de un mundo cruel, sí, pero infinitamente romántico. Es una obra hecha con el corazón que habla directamente al corazón del espectador. Las palabras pueden describir el cascarón, pero nunca serán justas con la magnífica obra de Guillermo del Toro ni con lo que es capaz de hacernos sentir.


Sitges 50 se estrenó con una película 10. ¿Qué más se puede pedir?


5/10/17


Gran fanático del tema como soy, tengo el firme convencimiento de que no hay película mala sobre sectas. Las hay brillantes y menos brillantes, pero todas tienen su aquel. Y "The endless" no es una excepción.

Claro que la cosa tiene trampa, porque no estoy seguro de que la película se pueda inscribir dentro de esa categoría. O al menos no únicamente. Porque como ya hicieran en sus anteriores trabajos (sobre todo la excelente y nunca suficientemente alabada "Spring"), a Justin Beston y Aaron Moorhead les gusta mezclar géneros, y cuando el espectador cree que sabe por dónde va a ir la cosa, dar un volantazo e ir en dirección contraria.


Dos hermanos (los propios directores, excelente tanto delante como detrás de las cámaras) malviven atrapados en unas vidas rutinarias que no les llevan a ninguna parte. No tienen parejas (ni citas), no tienen dinero... Puede que buena parte de la culpa se deba a los efectos secundarios de haber pertenecido a una secta destructiva de la que escaparon años atrás.

Aunque lo que no está tan claro es que se tratara de una secta, y mucho menos destructiva. Así al menos lo ve Aaron, que sólo recuerda las cosas buenas del tiempo que pasó de niño en la comunidad. Y el hecho de que su hermano jurara y perjurara que la secta pensaba realizar un suicidio colectivo y que 10 años más tarde todos sigan vivitos y coleando no ayuda precisamente a quitarle la idea de que en este caso cualquier tiempo pasado fue mejor.


Y Aaron está tan deprimido que a su hermano no se le ocurre otra cosa que ceder a sus deseos y llevarle de visita a su antiguo hogar, donde aún vive la misma gente, gozando encima de tan buena salud que incluso parece que el tiempo no ha pasado por ellos.

A ver, cuando una persona que te ha acusado de pertenecer a una secta destructiva (y que todos sus componentes masculinos están castrados) reaparece, la reacción lógica yo diría que es montar en cólera, ¿no? Pues no este grupito. La comunidad acoge a Aaron y a Justin con cariño. Mucho cariño. ¿Demasiado cariño?

Si creen que saben cómo continua la película créanme, hay una gran posibilidad de que se equivoquen. Porque cuando uno piensa que le ha cogido la medida a la historia todo cambia, entrando en un terreno mucho más extraño pero igual de fascinante. Tan extraño y tan fascinante que servidor cierra la boca, emplazándoles a que lo vean con sus propios ojos (y con la mente abierta; no es que sea un mal giro, simplemente es que la trama pasa a ser otra cosa).


Lo que sí puedo comentar es que "The Endless" tiene muchos puntos con común con "Resolution", la ópera prima de este dúo de directores. No sólo porque ambos recuperan los papeles que hicieron en aquella cinta (un simple cameo en aquel caso, pero sí, son los mismos personajes) sino porque aunque no es imprescindible haber visto "Resolution" para disfrutar la película que nos ocupa, quienes lo hayan hecho desde luego que apreciarán la conexión entre ambas citas. Y de nuevo, hasta aquí puedo leer.

En un momento en el que las películas se acogen cada vez más a fórmulas preestablecidas, que visto el trailer o escuchado el punto de partida todo es terriblemente convencional, es de aplaudir que haya propuestas como "The Endless" que juegan con el espectador y le invitan a vivir una experiencia en la que cualquier cosa es posible. Tanto si les gusta el resultado final como si no (para mí es una peli de notable), lo cierto es que al menos nadie puede decir que sea aburrida, ya que te pasas todo el tiempo tratando de adivinar qué va a pasar a continuación e intentando unir los puntos.


Si a esto le sumamos algunos golpes de humor tan sutiles como logrados y una historia de amor fraternal sobre dos fracasados que necesitan aprender a comunicarse, la conclusión es que "The Endless" se trata sin duda de los grandes títulos de la temporada en el fantástico.

El punto de partida es una secta. Estaba claro que no podía ser mala...



9/9/17


El universo Marvel es tan grande que si hablásemos de todas las combinaciones de series, películas, comics... sería imposible comprender ni la mitad de lo que hay.

Por eso vino genial que Disney empezara de casi cero, y pusiera una especie de punto de partida donde podíamos identificar por fin a los actores con sus personajes en más de una película.

Aún así es tan complicado...porque los contratos se rompen, Sony tira de lo que tiene, Warner lo mismo, Fox, Paramount...bueno es lo que hay.

Lo cierto es que durante un tiempo hemos podido tener más o menos historias entrelazadas, con los mismos actores y con algo de coherencia, lo que es de agradecer.

Gracias a eso hemos podido hacer una pequeña composición para ver estas grandes películas en orden.


1 Iron Man:

El principio del nuevo universo Marvel, rescate de Robert Downey jr, y un bien para el mundo del cine y del suyo propio.



2. Iron Man 2:

Un poco más floja, pero con una participación de lujo de Mickey Rourke. Y en escena entra la Viuda Negra, la guapísima  Scarlett Johansson que tendrán mucho juego en la historia. Un gran acierto para el resto de la saga.


3. Capitán América:  El Primer Vengador

Preparando lo que será una de las mejores sagas. La combinación de Capitán América y los Vengadores salen a la perfección.

Steve Rogers/Chris Evans está genial, tal vez por eso lo convirtieron en un fijo de las siguientes películas.



4. Thor

El rey del trueno encarnado por el cachas Chris Hemsworth.

Mierda Chris, sabes la imagen que das a todas las mujeres? que un tio puede ser guapo, estar doblaó y ser famoso?  nos dejas muy mal a los demás, ya no te ajunto.




5. The Avengers

Por fin los unen a todos, es el principio de una historia completa con un elenco de actores bestial. Una historia por fin unida y con muchas opciones para el futuro, Una maravilla :-)


2/9/17



Se acabaron las vacaciones para la mayoría y toca volver a la rutina, el trabajo, los estudios, la suegra, el suegro...

Menos mal que nos podemos escapar un rato al cine y disfrutar unas horas ( o ponerse a llorar, que cada uno es libre de hacer lo que quiera ).

Lo cierto es que hay buenos títulos, pero se nos hace un poco flojo este mes, seguramente porque Octubre viene muy pero que muy cargadito de películas que estamos deseando ver.

5. Churchill

Hay que ser sinceros, no me atrae mucho esta peli, bueno me atrae poco, venga que no me atrae nada, pero es que este mes es flojo y hay que rellenar.

Además seguro que luego no está mal, y como es histórica y demás... pues Brian Cox igual es nominado al Oscar y... que ya no se nada más que decir...id a verla malditos que mucha gente come de este negocio.



4. Juerga de mamis:

En serio?, de verdad tengo que hablar de esta peli? Pero por qué no vuelven a poner en el cine una de Paco Martínez Soria, que por lo menos había jotas.

Perdón, este estreno viene de la mano de Alethea Jones que creo que va a rodar Barbie o algo así.

Bueno ya he cumplido, dejad de pegarme para escribir más.




3.Kingsman: el círculo de oro.

Secuela de Kingsman: servicio secreto, que sorprendió y divirtió a mucha más gente de la que se esperaba. Tanto que volvemos con el agente secreto más irreverente con nueva misión.

Además cuenta con Julianne Moore y Colin Firth, que seguro aportan la gran clase que tienen.


2. Lego: la Ninjago película

Vamos con algo divertido de verdad. Una peli de animación que vuelve a contar con las figuritas de Lego que tanto no han hecho disfrutar, y además, como va de artes marciales, cuenta con la voz del más grande,  el señor Jackie Chan. Algún día se valorará a este hombre en su justa medida, pero hasta entonces nos va dejando una peli tras otra, seguramente no le darán grandes premios, pero este gran monstruo de Hong Kong nos hace disfrutar en cada interpretación.



1. Barry Seal

Volvemos con Tom, al que últimamente no se le está dando nada mal. Este año la lo ha petado en taquilla con La Momia y ahora vuelve con una historia "basada en hechos reales" ( es que me hace mucha gracia cada vez que oigo esto :-)  Os dejo un enlace para que conozcaís la historia de este personaje  Barry Seal

Un infiltrado de la CIA en medio de todo el Cartel. Tengo muchas ganas de verla.




Bonus Track: Spanish Omelette

6. La llamada

Apuesta segura, sobre todo porque la obra de teatro ha tenido un gran éxito, aunque no la vi en el teatro porque soy taaaaannn vago. Pero una gran amiga me la puso por las nubes, así que hay que verla porque seguro que está bien.

12/8/17


Como el cine de terror es lo más divertido lo lógico era empezar nuestra nueva sección de trailers con los próximos avances del cine con más mal rollito. A disfrutarlo.

- IT:
Poco se puede decir de una de las mejores novelas de Stephen King ( algunas malas lengua dicen que no todas las escribe él, que mala es la gente... )

Poco se puede decir, un payaso, que ya de por sí da canguelo, matando gente. Otro remake que nos hace pensar que las ideas van siendo cada vez menos, pero vamos a ver cómo lo hace nuestro amigo Andrés Muschietti.




- Annabelle : Creation

Pasamos de payasos con mal rollo a una muñequita con muy mala uva. La verdad es que últimamente el cine de terror parece estar patrocinado por Mattel o Simba, en breve igual vemos a la Barbie asesina, nunca se sabe...



Flatliners:

Bueno igual de terror esta peli tiene poco en su origen, pero me apetecía hablar de ella.

No puedo decir nada, otro remake, pero de una de las películas que más me llegaron en mi infancia. Esta película me pareció simplemente genial en su momento.  El pecado y el perdón, la muerte como el momento en que se hacen cuentas de lo que has hecho en tu vida. y puedes tener una redención.

Sólo he visto el tráiler. Por qué? no puedo entender por qué se mata una historia tan buena y se convierte en Esto...No sé cómo será, dudo que sea buena, o igual es decente, pero no creo que pueda ni acercarse a lo que "Línea Mortal" me hizo sentir la primera, segunda y tercera vez que la disfruté.
Ahí queda el tráiler..




Seguro que habrá buenas pelis de terror en los próximos días y aquí estaremos esperándolas.


30/7/17



Agosto podría parecer un mes poco atractivo para lanzamientos importantes. La gente se va a la playita y prefieren la fiesta nocturna y los mojitos a la sala de cine. Pues para nada. Agosto viene cargado de películas interesantes y para todos los gustos.

Tenemos que elegir cinco, pero había más. Tadeo Jones 2 que como consiga la taquilla de la primera parte...Para echar unas risas tenemos Descontroladas, para los amantes de la acción The Hitman´s Bodyward ( creo que será la revelación del verano, no se si soy el único, pero me encanta Ryan Reynolds ) y tras el exitazo de una pasada como Dunkerque tenemos más cine bélico con The Wall.

Pero hay que elegir, así que vamos con las recomendaciones.

5. Atómica.

Charlize repartiendo leña, que más se puede pedir. Tenemos una historia de espionaje en la época de la caída del muro de Berlín. Agente encubierto asesinado por una red de espionaje y adivinad quién tiene que descubrir lo que ha pasado.



4. Emoji.

Como ya hemos hecho pelis de animación de coches, juguetes, aviones, cigüeñas, etc ahora toca actualizarse e incluir el toque tecnológico.

Lo siento, pero no lo veo...seguro que revienta taquillas y la peli está divertida, pero cada vez me cuesta más apostar por películas de animación porque espero un Gru o un Toy Story.

Esperemos que me coma mis palabras y que esta aventura para toda la familia con toques "mobile" nos entretenga mucho y bien.



3. Rey Arturo: la leyenda de excalibur

Me apetece mucho verla, el tráiler me ha parecido interesante, muy Guy Ritchie ( como le gusta a este hombre lo de rebobinar dentro de una historia :-)

Problema, que ya comentamos en su momento, estrenar mucho más tarde que en otros países. Y aquí no hablamos de días...

Francamente no puedo entenderlo, seguro que Warner tienen sus razones, pero es que o eres un tío legal como somos en esta web o ya la habríamos visto y revisto sin pasar por taquilla. Lo cierto es que la gente de Warner en España lo está haciendo muy bien porque petaron los cines con Wonder Woman estrenándose más tarde que en otros países. Esperemos que tengan la misma suerte.



2. La Torre Oscura

Esta elección es totalmente personal, cuando veo una historia de un Cowboy con rollo futurista no se porqué, pero me flipa ( ya me pasó con esa gran joya, que muchos dirán que es mala de narices y tal vez con razón, llamada Aliens Vs Cowboys ).

No sé, creo que me lo voy a pasar muy bien viéndola, y ya tengo compradas las palomitas.



1. Transformers: el último caballero

Este estreno es de los de Sí, pero No, pero Sí. Me encanta la saga, con altibajos, pero no se si va a ser más de lo mismo. Pero sale el gran Mark Wahlberg y la peli es de Michael Bay... Espectacular seguro que va a ser y la verdad es que es lo que me apetece ver una noche veraniega. Pues va a ser que Sí, no se si lo petarán, pero yo voy al cine. Decidido, vamos a pasar un rato y no pensar.



Bonus Track: Spanish Omelette

6. Verónica

Cine de terror made in Spain, es genial poder decir estas palabras. Cada vez tenemos más y mejores películas de terror y de ciencia ficción en este país que llevaba mucho anclado en otros géneros.

Y nos viene de la mano de Paco Plaza, que igual un poquito sabe del género con pelis como REC, El Segundo Nombre, OT la Película ( días sin dormir pasé después de verla ).

La cosa va de espiritismo, ouijas malditas y demás objetos malvados que tanto nos gustan.

29/7/17


¿Saben cuál es la frase más usada en la historia del cine?

"Vámonos de aquí". O, en su idioma original, "Let´s get out of here".

Sí, seguro que recuerdan haberla escuchado en algunas películas. Pero dudo que sean conscientes hasta qué punto. Según el Libro Guinnes de los Récords (y esa gente no se anda con tonterías ni calculan las cosas a ojo), la frasecita de marras aparece en el 93% de las películas rodadas en inglés. Repito: 93%.

Está bien, imaginemos que los del Guinnes son como los sindicatos calculando asistentes a las manifestaciones y que se les ha ido un poco la mano. Rebajémoslo hasta el 85%. Incluso así, significa que, de cada 100 películas que vean, 85 contendrán esas palabras (aunque hay quienes, para ser un poco más originales, dicen algo como "Let's get the hell out of here")

Lo cierto es que nunca había caído en la cuenta, pero desde que me enteré de este dato, al más puro estilo "el elefante en la habitación", no puedo dejar de fijarme cada vez que la escucho en una película o en una serie. Y la oigo mucho, se los aseguro. A partir de ahora algunos de ustedes empezarán a estar atentos y se asombrarán de hasta qué punto se repite la misma cantinela una y otra vez.

Lógicamente no podemos ofrecerles un montaje con TODAS las películas en las que se dice la muletilla de marras. Pero hemos encontrado uno en youtube que sirve para que se puedan hacer una idea...



Y por si nos les quedaba suficientemente claro, otro más.
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Y ahora que ya han terminado de leer este artículo... let's get out of here!!!


28/7/17

"Siempre nos quedará París"... Pocas frases en la historia del cine han tenido tanto eco como esa cita mal citada de Bogart en "Casablanca"... Y pocas veces habremos recurrido tanto a ella como en las últimas semanas.

Son tiempos difíciles, nadie es ajeno a la realidad de estos días, una realidad que ha visto apagarse demasiadas luces en la ciudad de la luz, la ciudad del amor... Pero no vamos a ahondar en la herida. No vamos a hablar de ninguna de las muchas cosas de las que se habla (y se debe hablar...) estos días. En este rincón sólo voy a hablar de cine, a rendir un humilde homenaje a una ciudad que, más que una ciudad, es un símbolo de demasiadas cosas importantes en la vida... Liberté, Égalité, Fraternité.


Como tantas otras grandes ciudades, París ha sido escenario natural de infinidad de historias, de todas las épocas, géneros y estilos imaginables: desde el primer largometraje del genio de François Truffaut, "Los 400 Golpes", y el resto de joyas de la Nouvelle Vague, hasta secuelas de terror sin mayor trascendencia como "Un Hombre Lobo Americano en París"... Pasando por éxitos más recientes, como esa fábula que convirtió para siempre a Audrey Tautou en "Amélie"...


Sus calles han servido para que un maestro como Polanski las convirtiera en un infierno para Harrison Ford, buscando desesperadamente a su mujer en "Frenético" (uno de mis thrillers favoritos), al ritmo de aquel "Strange! I've seen that face before..." de Grace Jones; mientras que, sin embargo, para Agustín Díaz Yanes en su "Sin Noticias de Dios", el cielo tenía precisamente el aspecto de un París desierto en blanco y negro, cuya anfitriona no podría haber tenido un rostro más hermoso que el de Fanny Ardant...


Los más pequeños (y los que disfrutamos tanto o más que ellos, aun sin confesarlo) también han podido descubrir sus rincones a todo color en más de una ocasión, como aquella en la que Disney nos llevó al interior de su catedral de la mano (o la chepa...) de "El Jorobado de Notre Dame"; y las (y los, que también los hay... Aun sin confesarlo) incondicionales del romanticismo, disfrutaron viendo a Meg Ryan sucumbir a sus encantos, y a los de un Kevin Kline con perfecto acento francés en "French Kiss", uno de los títulos más reivindicables de la entonces reina de la comedia romántica...


Y pocas películas (e interpretaciones) me han cautivado tanto como "Tres Colores: Azul", con una Juliette Binoche dolorosamente inolvidable, que rozaba sus nudillos con rabia contra muros de piedra con tal de sentir algo, de salir a la superficie de ese océano de partituras gélidas en el que se hundió tras la pérdida... De desprenderse de esa tristeza que paseaba por las calles estrechas del Barrio Latino. Una primera entrega a la que seguirían "Tres Colores: Blanco" y "Tres Colores: Rojo" (probablemente, la más redonda de las tres, con un inmenso Jean-Louis Trintignant), la magnífica trilogía de Krzysztof Kieślowski, que reflexionaba sobre el significado del lema de la República a través de los colores de su bandera... Liberté, Égalité, Fraternité... Y tantas otras cosas.


Pero si algo caracteriza a París, y que tuve la oportunidad de descubrir hace sólo unas semanas paseando por sus calles por primera vez en mi vida, justo hasta un día antes de que tantas cosas cambiaran... Es esa magia que esconde cada uno de sus rincones, ese charme que te atrapa y consigue que te enamores perdidamente de sus fachadas, desde la primera brisa que te acaricia la cara en una esquina... Pasando junto al escaparate de una pastelería, oliendo sus croissants de mantequilla, sorteando las mesas de algún bistrot hasta casi el borde de la acera... O escuchando un par de frases de ese idioma que nació para susurrar piropos al oído...

Así que, a los que ya saben de lo que hablo, o a los que siguen soñando con plantarse un día en el aeropuerto y pillar el primer vuelo a Orly... Les invito a que viajen conmigo a través de cinco películas:

· El Globo Rojo (1956)

Este mediometraje con más de medio siglo de edad... Es una auténtica joya. Premiado en el Festival de Cannes y ganador del Oscar al Mejor Guión Original entre otras distinciones, es un poema sin apenas diálogos, una postal de París y de la niñez, de la inocencia y de la ilusión... Una metáfora de muchas lecturas que siempre que vuelvo a verlo me emociona. ¡Ah! Y para los fans de "Up", una prueba de que no hay nada nuevo bajo el Sol...


· Moulin Rouge! (2001)

Y de un globo... A un molino, testigo de la fantasía de Baz Luhrmann, del amor devastador y a primera vista entre un bohemio y una cortesana... Y de la resurrección del musical de Hollywood. Un musical embriagador, excesivo y apasionado, como un botellón de absenta en medio de un Grand Guignol, que vino a recordarnos dos realidades que nunca deberíamos olvidar: que the show must go on, y que the greatest thing you'll ever learn is just to love and be loved in return...


· Ratatouille (2007)

Y si la explosión de colores de "Moulin Rouge!" partía de su música... En "Ratatouille" salía de su cocina, esa en la que decidieron poner color a uno de los mayores encantos de Francia: su gastronomía. Una historia protagonizada por una rata que sueña con ser un gran chef, y que en más de una ocasión logra que nos llegue el aroma de los platos que prepara... Y es que todos nos sentimos identificados con ese crítico de cocina al que un solo bocado de cierta receta le retrotrae a su más tierna infancia en un plano magistral... Pura magia. Por eso, y por esas vistas nocturnas de París...


· Antes del Atardecer (2004)

Ahora, fantasías aparte... Pocas películas me han hecho pasear por las calles de París con el realismo y la intimidad de este título: una secuela, la hermana mediana de una trilogía inusual... Una historia de amor como pocas hemos podido ver en el cine (al menos, en el americano). Richard Linklater invitaba a Ethan Hawke y Julie Delpy a imaginar qué habría sido de aquellos jóvenes que se conocieron nueve años atrás en Viena, y entre los tres nos regalaron este guión (no soy el único actor que escribe...) que nos convierte en auténticos voyeurs de ese reencuentro, de ese día en París... De esa conversación de 80 minutos, una canción, y un paseo por el Sena...


· Un Hombre y una Mujer (1966)

Aunque para historias de amor, pero de las evocadoras y amargas... Esta joya (o gafapastada cultureta y ñoña, como prefieran) de Claude Lelouch, ganadora de la Palma de Oro en Cannes y del Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa y al Mejor Guión Original, que está a punto de cumplir medio siglo. "Un Hombre y una Mujer" es una auténtica obra de autor, con una fotografía que haría las delicias de cualquier hypster adicto al vintage (que lo mismo te va del color al sepia que te mete un blanco y negro tirando a cian...), y con un jovencísimo y ya espléndido Jean-Louis Trintignant, pero que principalmente aportó dos tesoros esenciales a mi vida: su BSO (ese hipnótico dabadabadá, dabadabadá de Francis Lai)... Y Anouk Aimée, que enamoró a medio mundo... A falta de que el otro medio vea la película...


Y bueno... Ya sé que dije cinco películas, pero ¿qué se creían? ¿Que iba a obviar semejante maravilla? No, queridos, ¡esta es mi bonus track! Mi broche de oro: sin duda, una de las mejores películas de uno de mis directores favoritos... Y es que Woody Allen volvió a cubrirse de gloria dirigiendo este homenaje a París y a la nostalgia de los soñadores, con un prólogo musical que me parece una obra maestra en sí misma, cine en estado puro, a la altura de aquel que nos introducía en "Manhattan" al ritmo de un blanco y negro que sonaba a Gershwin. Así que no se me ocurre mejor manera de acabar este artículo que con ese paseo por sus calles... Esta vez, al ritmo de Sidney Bechet y su Si tu vois ma mère...

· Midnight in Paris (2011)


C'est tout, queridos. Sean felices... Y no dejen nunca que el miedo les quite las ganas de vivir.

27/7/17


Hoy es el día. Por fin se han desvelado algunos de los títulos que formarán parte de la programación del Festival de Sitges 2017. Y, como era de esperar, tenemos el hype por las nubes.

Tampoco nos vamos a extender demasiado, porque lo mejor es que acudan a la página oficial del festival (http://sitgesfilmfestival.com) y dediquen un buen, buen rato, a ver todos los títulos confirmados (servidor ha empleado sus buenos 50 minutos). Pero sí que estaría bien dar algunas pinceladas para ir abriendo boca y que haga que a todos os entren ganas de ir al festival, ¿no estáis de acuerdo?

Pues bueno, en Sitges 2017 se podrán ver, entre otros títulos, lo nuevo de Yorgos Lanthimos ("Canino"), es decir, "The killing of a sacred deer", con Colin Farrell (en su segunda colaboración tras "The Lobster") y Nicole Kidman.




Otro de los platos fuertes será la "Musa" de Jaume Balagueró (su trailer es una auténtica maravilla), así como "Wind River", el debut en la dirección del guionista de "Sicario" y "Hell or high water" (si su peli es la mitad de buena que esos dos títulos, será una de las grandes triunfadoras del certamen).

Pero es que también estarán la hipnótica "The bad batch" (que yo describiría como "Mad Max fury road" meets "The neon demon"), "The Endless", "Jupiter's Moon" o "My friend Dahmer". Os animo a buscar los títulos en internet y ya me diréis si la cosa pinta bien o no. 


Por supuesto el cine asiático seguirá teniendo gran importancia en el festival. Títulos como "A day", "Before we vanish" o "Tokyo vampire hotel" del gran Sion Sono. Y después de la "decepción" que supuso tener un único Miike en 2016, este año el maestro nipón vuelve con sus fueros con dos de sus nuevos trabajos: "Blade of the inmortal" y "The mole song: Hong Kong Capriccio", secuela del título presentado hace un par de años (y menos mal que decía que no le gustaban nada las secuelas... Pero es Miike, se le perdona todo)

Y, como no podía ser menos, habrá de todo un poco. Desde animación ("A silent voice", "Mutafukaz") hasta propuestas arriesgadas como "Still / Born". "Kuso" (la peli "asquerosa" del año). "Game of death", "Maus", "El habitante"...




Esperen, que aún hay más. Porque el clásico de este año será "Terminator 2"...y encima en su versión 3D, que tiene pinta de ser una auténtica pasada.



¿Y más invitados? Pues sí, tenemos el nombre de otros dos premiados. El gran Santiago Segura (Premio Máquina del Tiempo)... y Susan Sarandon, que se llevará un merecidísimo Premio Honorífico (y sí, sé que Sarandon ha hecho películas de todo tipo, pero no olvidemos que, de entrada, participó en "Las brujas de Eastwick" y en esas dos obras maestras que son "El ansia" y, sobre todo, "The Rocky Horror Picture Show")


¿Lo mejor de todo? Que esto es sólo un avance para calentar motores. A lo largo de los próximos meses se irán sumando nuevos títulos de esos que convierten a Sitges en una cita ineludible para los amantes del fantástico.

Quizás me equivoque. pero confío en que cuando llegue el momento aparezca en la programación "Mother!", lo último de Aronofsky (que además se estrena en salas el 12 de octubre). Y yo sigo confiando que la película de inauguración sea "Blade Runner 2049". Y si eso significa que Dennis Villeneuve visita el festival, entonces mi alegría ya será completa (soñar es gratis)

Tan pronto como haya más datos de la edición de este año, no duden que les iremos informando. Por lo pronto, reserven vacaciones del 5 al 15 de octubre, que sería un pecado no hincarle el diente a la edición de Sitges de este año (y si han visto el cartel seguro que habrán pillado el juego de palabras...)